5 alarmas de estancamiento en la pareja

© mezzoblue

Cuando empezamos una relación siempre estamos a más del 100%, queremos vernos a todas horas, queremos mostrar lo mejor de nosotros a nuestra nueva pareja, queremos entregarle lo mejor que tengamos, hacerle feliz al máximo y por supuesto gozar de nuestra relación a nivel más íntimo muchas veces, a todas horas. Pero nadie puede aguantar ese ritmo durante mucho tiempo, no me refiero al sexo, sino a estar siempre con la sensibilidad a tope, sentir todo el día mariposas en el estómago o mostrar lo mejor de nosotros mismos. Todos vamos al baño, nos levantamos con mala cara, tenemos días mejores y peores, tenemos problemas, mal humor… A veces incluso estamos tristes aún y siendo felices en pareja.

Las primeras semanas, los primeros meses establecemos las bases de nuestra relación y poco a poco nos vamos relajando, ya no nos revolotean mariposas en el estómago todo el día ni nos da un vuelco el corazón cuando pensamos o vemos a la otra persona. Pero eso no es malo es que hemos llegado a una situación de estabilidad. Lo malo es cuando la zona de confort en la que ambos estáis bien pasa a ser una monotonía y un estancamiento. Por eso hoy queremos analizar las 5 alarmas de estancamiento en la pareja.

Todas las parejas deben encontrar su zona de confort pero deben crecer y permanecer unidos en sus objetivos, como personas individuales y como pareja. Como equipo y como individuos. Pero la vida en pareja no siempre es sencilla, tardamos bastante tiempo en alcanzar la zona de confort, se calcula que se necesita un año de media para llegar a lo que denominamos estabilidad, cuando uno se ha acostumbrado del todo a la otra persona, le conoce a fondo y sabe todas sus virtudes y sus defectos. Vivir con alguien implica saber gestionar los defectos de la otra persona y los problemas que implica la relación. Sumas tus problemas a los de la otra persona y a los que surgen de la pareja en sí.

Alcanzar la zona de confort significa que tienes plena confianza con tu pareja, que ya te puedes levantar con mala cara o ir al baño en su presencia. Uno de los problemas que surgen en las parejas es cuando uno alcanza la zona de confort antes que el otro y conviven en desigualdad de condiciones ya que uno está dispuesto a entregar o a recibir más de lo que puede darle el otro. La zona de confort es el objetivo de toda pareja que quiere estabilidad y una relación a largo plazo.

¿Pero qué pasa cuando la zona de confort se convierte en una zona de apalancamiento y no se mueven de ahí?

© Mika Hiironniemi

Uno de los principales problemas que llevan al estancamiento de una pareja son las relaciones sexuales, primero se vuelven monótonas y luego se espacian en el tiempo. Cuando apenas se tienen relaciones sexuales y no hay un deseo durante el día para buscarse por la noche esa pareja está en un terreno peligroso que va más allá de la zona de confort.

La intimidad marca mucho la vida de una pareja y es posible que la falta de sexo y por tanto de intimidad también se convierta en una falta de intimidad a la hora de hablar. Ya no hablan de sus cosas, uno no le cuenta al otro cómo se siente sino que se lo pasa solo y se traga sus emociones. No confía en el otro y no siente la necesidad de compartir lo que siente. Es un momento triste, sin duda.

A esto le acompaña la falta de planes de futuro. Cuando una pareja no tiene planes de futuro están estancados. Y no me refiero únicamente a casarse, comprarse una casa o tener hijos. Pueden haber hecho todo eso y que ya no les queden planes de futuro. Planear vacaciones, viajes, aniversarios, actividades para el fin de semana, querer sorprender al otro y demás es totalmente necesario para la buena salud de tu pareja.

La infidelidad emocional es otro de los problemas que surgen cuando una pareja está estancada. Cuando ya no puedes hablar de tus cosas más íntimas con tu pareja y empiezas a hacerlo con otra persona es cuando te vas yendo poco a poco de su lado. La intimidad está reservada para la pareja y entrar en conversaciones íntimas con otra persona es abrir una puerta peligrosa. La infidelidad emocional pasa por necesitar el apoyo emocional de otra persona, que poco a poco puede convertirse en un enamoramiento y un deseo físico. De aquí a romper la pareja hay un paso.

Lo más habitual cuando nos encontramos en esta situación es no querer pensar en ello. No hacemos frente a nuestros problemas, si no los pensamos es como si no existiera. Pero no pensar en ellos lo único que hace es alejarnos más de nuestra pareja y aumentar el problema. Cuando uno tiene un problema tiene que pensar en él para encontrar las causas, conocer las consecuencias y, sobre todo, pensar en posibles soluciones.

Si estas señales de alarma se están dando en tu pareja deberás ponerle remedio lo antes posible. Es fácil volver a reavivar la vida sexual con tu pareja, faltan ganas e imaginación. Tomar la iniciativa y sorprender a tu pareja puede encender de nuevo la llama y hacerle sentir deseado o deseada de nuevo.

Restablecer la vida sexual no siempre es posible sin restablecer la intimidad con tu pareja, volver a confiar en ella, contarle tus cosas y hacer planes de futuro juntos. Las parejas necesitan contacto físico, habla con tu pareja, tócala mientras lo haces, no a nivel sexual, pero cogerla de la mano, poner tu mano sobre su brazo, abrazar a menudo… Esas cosas, ese tipo de contacto físico va despertando sentimientos y reacciones sexuales que después podrás ver compensadas cuando quieras reavivar la vida sexual.

Si tu pareja está realmente estancada y ya hay presente una infidelidad emocional y no tenéis nada en común tienes que tratar de recuperar la magia que os unió, lo que os hizo querer estar juntos, trata de deshacer parte del camino y para volver a encontrarte con tu pareja. El estancamiento es muy peligroso así que a la primera señal ponle solución.

2 respuestas a «5 alarmas de estancamiento en la pareja»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.