Cosas a evitar en las primeras citas

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Aunque hace un tiempo conseguir una cita era una misión imposible para muchos, hoy en día es mucho más fácil gracias a al intervención de aplicaciones y páginas web destinadas a que personas que buscan pareja, o conocer a alguien para pasar el rato, se encuentren entre ellas. Esto facilita las cosas, ya que todas las personas que están en esa página van a lo mismo que tú, por tanto a poco que les parezcas interesante podrás tener una conversación por chat con esas personas y c0n algunas de ellas quedar en directo.

Esto lleva a muchas primeras citas y hoy te vamos a contar qué tienes que evitar en las primeras citas. Si tu caso no es que has conocido a otra persona a través de una aplicación, una página web o una red social, pero tienes una cita, el artículo es igual de válido. Úsalo también si la persona que te gusta está en tu círculo habitual de amigos o laboral y tienes la oportunidad de tomar algo con esa persona de una forma tranquila, aunque no sea una cita propiamente dicha estarás intentando seducir a la otra persona para que la próxima vez que quedéis a solas sí que sea una cita.

Para saber si la cita ha ido bien, si le gustas a esta chica tendrás que repasar después su lenguaje corporal, cómo ha sido su actitud contigo y sobre todo si habéis hablado de llamaros o quedar otra vez. Eso es determinante, como ya sabes. Si te ha dado largas o te ha parecido que esa persona no es sincera es que algo ha fallado. Por lo que te recomiendo que lo aprendas todo para enamorar a otra persona. Para ello tenemos un curso especializado llamado cómo conseguir pareja y que te recomiendo para aprender todos los pasos del proceso de seducción, cómo saber cuándo hay que pasar a la siguiente fase y cómo avanzar en el acercamiento.

Las cosas que no tienes que hacer en una primera cita son de bastante sentido común, pero a veces los nervios y querer hacer las cosas súper bien nos lleva a conseguir precisamente lo contrario.

En primer lugar te recomiendo no hablar de compromiso, ni de familia, hijos y demás. Tampoco de tus pasadas relaciones, no te encarnices en tu ex ni le digas que sigues enamorada de esa persona. Puede que para ti sea muy importante conocer qué grado de compromiso tiene esta persona y qué tipo de relación quiere. Pero no es necesario saberlo a la primera cita. Puede que esa persona tenga algo que no te gusta y que veas en la segunda cita y no habría hecho falta tocar ese tema. Por otro lado, que no tenga una disposición extrema al compromiso no significa que no pueda desearlo cuando te conozca más a fondo. O que te mienta y te diga que ahora no es importante para que no huyas despavorido si te dice lo contrario.

Este tipo de conversaciones son las que tienes que evitar. Una primera cita sirve para ver la química entre dos personas, conocer un poco cómo piensa y qué le gusta y qué podríais tener en común. Busca puntos de unión, no desacuerdos.

No bebas demasiado, no lo hagas nunca, pero especialmente si tienes una primera cita. Si vas a pedir alcohol trata de pasar con una simple copa de vino, aunque habitualmente bebas más. El alcohol puede ayudarte a dejar atrás los nervios y la ansiedad pero también te suelta para otras cosas y no querrás hablar demasiado, contar demasiado, y después continuar bebiendo y haciendo cosas que no quieres hacer. El alcohol te puede llevar a vomitar la cena en su coche cuando te lleva a casa, puede hacerte bajar la guardia ante un hombre que nunca llevarías a tu casa, puede sacar ese lado agresivo que llevas dentro y mirar mal a un chico que mira a tu chica. En fin… el alcohol no es un buen acompañante para una primera cita.

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No ofrezcas demasiada información, no hace falta que expongas tus ideas más revolucionarias, ni los traumas de infancia, ni tampoco la lista de manías que tienes o lo mal que has acabado con tus amigos. Si tienes problemas familiares o una familia rara  o especial, ahórratelo, no es información necesaria en una primera cita.

Entiende que para que una relación funcione tienes que conocer a la otra persona un poco a fondo, y a medida que la vas conociendo habrá cosas que te gusten y cosas que no. Cuando ya estás enamorado de alguien hay detalles que puedes perdonar o pasar por alto, como que la persona sea de inclinación política distinta a la tuya, algún defecto tenía que tener, mientras que si conocemos esta información en la primera cita puede usarse para no querer saber más de esa persona. La información es poder y saber dosificar esa información es saber usar el poder.

Pregunta y escucha a la otra persona. No hables solo de ti, demuestra interés por lo que te cuentan y aprende a escuchar y a requerir más información o comentar lo interesante que te parece. Deja que la otra persona te pregunte en lugar de decidir tú qué le cuentas de ti misma.

En general una primera cita puede dar para muchas conversaciones sobre todo si tenemos en cuenta que las dos personas no se conocen o lo hacen de una forma superficial. Dar oportunidad de conocernos es lo mejor y sobre todo si puedes dejar a la otra persona con ganas de más. Por tanto, cuenta cosas pero sin contarlo todo, sé una persona un poco misteriosa sin parecer alguien que tiene demasiados secretos. Intenta despertar en la otra persona el deseo de preguntar y saber más y de volverte a ver.

Si quieres tener más oportunidades de que una primera cita vaya bien, te recomiendo nuestro llamado cómo conseguir pareja, en el que aprenderás todos los trucos de seducción posibles, cómo acercarte a alguien, cómo romper el hielo, cómo ver si el interés es recíproco… Un curso muy recomendable si encontrar pareja no es uno de tus fuertes.

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