Cómo superar la fobia social

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Llegamos a la tercera parte de este largo artículo sobre la fobia social, un tema tratado en este blog de forma superficial, así que ya era hora que lo tratáramos bien a fondo. Lo que hasta ahora hemos publicado son muchos artículos sobre timidez y problemas de sociabilidad. La fobia social se puede confundir con estos pero tiene otros síntomas que impiden a la persona que la sufre llevar una vida normal. No es que tenga pocas habilidades sociales, es que literalmente se paraliza y no es capaz de hablar en determinadas situaciones, a veces ni siquiera puede moverse para entrar o salir de una habitación y se queda parapetado mirando a su alrededor esperando a que todos empiecen a señalarle y reírse o a agredirle, cosa que no pasa nunca, o casi nunca.

En los dos artículos anteriores hemos visto qué es exactamente la fobia social y sus causas. Hoy nos vamos a centrar en superarla y ver qué tipo de soluciones tenemos para salir de este pozo en el que nos vemos metidos. Ya vimos que la fobia social puede ocurrir de repente, a raíz de un único episodio traumático, o bien ocurrir de forma paulatina después de una infancia un poco dura si tiene una personalidad tímida o a causa de una etapa de acoso escolar o de una mala experiencia laboral. El caso es que la fobia social afecta a muchas más personas de las que nos imaginamos y es una de los principales motivos de consulta para los psicólogos.

Además de las soluciones que te damos hoy para superar la fobia social, te ayudará tener herramientas para ser más sociable, si tienes seguridad en ti mismo será más fácil que cambies tu forma de pensar, que ya verás que es una de las cosas que recomendamos para superar la fobia social. Lo que te recomiendo es que empieces hoy mismo con nuestro curso Curso superar la timidez y ser sociable .

Cómo superar la fobia social

Ante todo quiero advertirte que no es un proceso rápido pero que puedes obtener buenos resultados, que sean visibles, a partir de unos tres meses, doce semanas intensivas.

Se recomienda cambiar la forma de enfrentarse a las cosas, es decir: cambiar la forma de pensar. Somos nuestros pensamientos y son ellos, los pensamientos, los que nos conducen a sentirnos de una forma u otra y a comportarnos de una manera determinada, no siempre nos comportamos como querríamos hacerlo, da igual si sufres fobia social o no, seguro que más de una vez has dicho o hecho algo que no querrías haber hecho y que se ha escapado un poco de tu voluntad, te has cegado por algo y te has dejado llevar por una parte de ti. Pues con la fobia social ocurre exactamente lo mismo. Nos controlan nuestros pensamientos, que como ya dijimos, no siempre son conscientes o no somos conscientes de ellos.

Tienes dos estrategias para cambiar la forma en la que te dominan tus pensamientos. La primera es cambiar la forma de pensar y la segunda consiste en aceptar lo que piensas, lo que sientes, lo que eres. Esto ahora está muy de moda, aunque se ha hecho siempre, pero en cuanto le ponen un nombre y se hacen estudios parece que la cosa es más real. El mindfulness o vivir con tu mente consciente, es una técnica de control de pensamiento que afecta a tu modo de vivir y que, como decía, está muy de moda ahora mismo y podrás encontrar muchos libros o cursos sobre este tema.

La diferencia entre uno y otro, que pueden ser complementarios, radica en que la primera técnica (cambiar tus pensamientos) es una práctica habitual en psicología desde hace años, usada por la psicología conductual y que pretende cambiar la forma de comportarse gracias a cambiar lo que uno piensa.

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La segunda, es más novedosa en cuanto a estudios científicos pero ya se ha demostrado que funciona bien y que es una de las dos mejores soluciones para la fobia social, promueve el realismo y el compromiso con uno mismo. Esto se consigue mediante la aceptación de los pensamientos, aceptar que están ahí, que no podemos evitar pensar de esta manera y, en este caso, que estamos equivocados. Sí, una persona con fobia social se siente presionado y con mucho miedo cuando se encuentra en una situación que le desagrada. La vía del mindfulness propone aceptar que nos sentimos mal, que no nos gustan estas situaciones, que no podemos hacer nada para evitarlo pero que no nos va a pasar nada. De este modo aceptaremos el malestar hasta que poco a poco se calme.

Sí, con el tiempo seremos capaces de cambiar nuestra forma de pensar, ya que no tendrá sentido tener miedo de algo que sabemos, porque hemos aceptado que es así, que no es peligroso. Es una vía un poco más larga para llegar al cambio de pensamiento, y no siempre se llega, pero mediante la aceptación podemos eliminar o controlar la fobia social.

Mañana continuaremos hablando de ambas técnicas, profundizando en cada una de ellas para que sepas exactamente en qué consisten y cómo aplicarlas, pero antes debes saber que si tu fobia social es moderada, puedes solucionarla de forma más rápida gracias a la técnica de cambio de pensamiento, mientras que si tu fobia social es muy acusada o se mezcla con otros problemas como la ansiedad o la depresión lo mejor es que empieces por el mindfulness que te ayudará a estar en paz contigo mismo y a encontrar un equilibro dentro de la situación actual. Lo recomendable es que cuando te sientas mejor, gracias al mindfulness, empieces poco a poco a cambiar tus pensamientos. Aceptarlos no significa que siempre vayas a querer tenerlos por lo que con el tiempo puedes trabajar para cambiarlos.

Todo esto lo refuerzas con unas buenas pautas para relacionarte con los demás, lo que te hará ganar seguridad en ti mismo a la vez que puedes cambiar tu experiencia con las relaciones y ayudarte a cambiar tu forma de pensar. Sigue nuestro entrenamiento en sociabilidad gracias a nuestro curso Curso superar la timidez y ser sociable .

Una respuesta a «Cómo superar la fobia social»

  1. la psicologia esta equivocada sobre el origen y mantenimiento de la fobia social, este no es un problema de pensamientos o emociones es un problema biológico y ya hay muchos estudios científicos que lo demuestran, en marzo de este año (2017) científicos alemanes han publicado un estudio que demuestra el origen genético de la fobia social por lo tanto, es imposible que la terapia psicológica sea cual sea pueda solucionar el problema, porque la tara genética siempre va a estar ahí por mucho que cambiemos o aceptemos nuestros pensamientos, aparte de esos estudios científicos mis más de siete años con cuatro psicologos diferentes sin conseguir ningún resultado son mi evidencia empírica.

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