Cómo manipular con elogios

© paolaplease

Manipular es todo un arte, siempre lo digo, ya que es algo que si se hace bien puede ser muy sutil y pasar desapercibido. Manipular no tiene que ser algo negativo, a pesar de que muchas personas lo perciben de este modo. Cuando alguien es alegre y es capaz de transmitir su alegría y contagiar su buen sentido del humor en cierto modo está manipulando los sentimientos de los demás. Está manipulándoles para que se sientan mejor.

Me dirás que no lo hace de forma consciente, lo del buen sentido del humor puede que sí, pero no manipular. Es cierto, con su manera de comportarse hay muchas personas que son capaces de manipular a los demás sin ser conscientes de ello. Lo hacen porque lo han aprendido a base de comprobar que les funciona. No tienen necesariamente que ser conscientes de querer cambiar a los demás con su modo de ser, pero si les funciona y les resulta positivo no lo cambiarán.

Hay personas que son capaces de hacerte sentir bien, porque te escuchan, porque te sonríen, porque siempre tienen una palabra adecuada para ti. En parte es eso lo que buscamos al manipular con elogios. Con ello podemos ayudar a alguien con una baja autoestima, por ejemplo, a que se sienta mejor día a día y recupere la ilusión y la fe en si mismo o podemos ayudar a un trabajador a dar mas de sí mismo. Si quieres conocer mucho más sobre la manipulación de lo que vamos a contarte en este breve artículo te recomiendo nuestro libro Como manipular a cualquier persona .

Lo mejor de todo es que con elogios, sabiamente elaborados, puedes conseguir muchas cosas. Vamos a ver qué podemos conseguir haciendo halagos a la gente en lugar de hablarles normal o de incluso hacer justo lo contrario que sería criticarles.

Haciendo halagos o elogiando a alguien estás usando lo que se conoce como refuerzo positivo. Destaca lo mejor de una persona en lugar de lo que no tiene bueno. Quién más quién menos es consciente de sus limitaciones y sus carencias, pero no todos somos conscientes de las cosas buenas que tenemos.  Ver que los demás ven cosas buenas en nosotros nos ayuda a visualizarnos de otra manera. Imagina por ejemplo el caso de una chica guapa. Sabe que es guapa y cree que esa es su mejor virtud. Pero si la halagas diciendo que es lista o que es muy buena haciendo deporte, la ayudarás a reforzar su seguridad en otros campos.

Mediante los elogios puedes reforzar el vínculo con alguien. ¿Qué sería de las relaciones padres e hijos o de amistad si no recibiéramos elogios por parte de ellos? Pues tendríamos una relación con unos padres de aquellos que nunca encuentran nada bien y que exigen a sus hijos lo que no está escrito. El resultado son hijos inseguros, exigentes pero con grandes inseguridades.

© lumarla

Lo mismo para la amistad. ¿Serías amigo de alguien que no te ha dicho nunca nada bueno? Los elogios sirven para demostrar a las personas que queremos y que apreciamos lo que sentimos por ellas y las cosas buenas que tienen. No las des nunca por hecho. Si quieres reafirmar el vínculo con alguien tienes que hacerle saber qué cosas buenas te unen a esa persona. Qué es lo que destacas en ella y las razones por las que aprecias pasar tiempo a su lado.

Usa los halagos para ablandar a alguien difícil de convencer. Cuidado porque usar esto para conseguir algo de alguien puede convertirse en un problema para ti. Úsalo para que alguien mejore las condiciones en las que tendrás el diálogo. Si es alguien duro, enfadado, difícil de convencer y consigues tocar sus emociones con un halago te resultará más fácil. Pero insisto en que cuidado con eso, es un truco muy usado por las personas que manipulan para conseguir lo que quieren a costa y a pesar de los demás. Para un manipulador interesado y egoista es una técnica básica.

Los halagos sirven para conseguir enamorar a una mujer, o a un hombre. Y sí esta es una forma de manipulación que nadie verá como negativa, ¿verdad? Cuando uno quiere enamorar a una chica suele usar los halagos, primero porque es una forma de expresar lo que siente y segundo para hacerla sentir mejor a ella. De este modo se forma el vínculo, ella siente que tienes interés en ella y refuerzas positivamente.

Si quieres enamorar a una chica, o a un chico, tus halagos deberían ser enfocados hacia cosas poco habituales. Como decía antes, si la chica es muy guapa estará bien que vea que valoras su belleza, pero le gustarás mucho más si valoras su inteligencia. Si un chico está muy musculado seguro que valora que te gusten sus brazos y sus abdominales, para eso los trabaja, pero valorará que además le hagas sentir que tiene un sentido del humor perfecto para ti. Nadie como él te hace reír.

Se trata de buscar halagos que llenen a esa persona y que distraigan de lo habitual. Forma parte de la comunicación emocional que recomendamos seguir para enamorar a una mujer, hacerle saber qué te hace sentir cuando te mira, cuando la hueles, cuando te hace reír… Los halagos son una parte importante de la vida. Y como en todo hay que saber encontrar un equilibrio. Ni para enamorar ni para mantener a los amigos o a la familia a tu lado tienes que abusar de los halagos. Si los usas demasiado sonarán repetitivos y perderás credibilidad. Úsalo de forma justa, si tienes que pecar de algo que sea un pelín escasa antes que ser un zalamero del que todos desconfían.

Si eres una persona poco dada a los elogios cuando eliges a alguien para lanzarle uno sabrá valorarlo. Eso sí, aprende a seleccionar las palabras y la sensación que quieres transmitir antes de hacer la pelota a alguien de forma indiscriminada. Te recomiendo nuestra colección de DVD la informática humana en la que aprenderás esta y otros muchos secretos del funcionamiento humano.

 

2 respuestas a «Cómo manipular con elogios»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *