La sobregeneralización, una distorsión cognitiva muy frecuente

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Seguro que ya has leído alguno de nuestros artículos sobre distorsiones cognitivas, hemos hablado ya del filtraje y el pensamiento polarizado . También las podemos llamar pensamientos automáticos. No te sientas mal si te ves reflejado en estas páginas, es mucho más frecuente de lo que pueda parecer y se puede solucionar con algo de voluntad y mucha confianza en quienes te rodean.

Digo voluntad ya que como cualquier otro problema el paso principal que debes dar es el de reconocer que padeces esta problemática, pero el siguiente paso es realizar el esfuerzo necesario para superarlo. Para ello te puedes fiar de las personas que te quieren bien que ejercerán de ojos neutrales para lo que tú ves de forma distorsionada.

Si no confías en la gente y te sientes mal por haber caído en este tipo de forma de pensar lo primero que tienes que hacer es aprender a confiar de nuevo en ti mismo y en tus capacidades. Para querer a los demás y darnos cuenta de que nos quieren primero tenemos que aprender a aceptarnos y querernos a nosotros mismos, por ello siempre recomiendo que hagáis un buen refuerzo de la autoestima antes de iniciar cualquier otro proceso de cambio. Si la autoestima no está fuerte es posible que te quiebres por el camino y que te parezca todo demasiado complicado para lo poco que tú crees valer. Y si crees que vales poco déjame recomendarte nuestro curso en mp3 Cómo aumentar tu autoestima, con el que te sentirás fuerte y preparado para cualquier crítica constructiva que tengas que recibir.

Qué es la sobregeneralización

También la puedes encontrar referenciada como generalización apresurada o muestra sesgada. Se trata básicamente de llegar a una idea o juzgar algo tomando sólo una parte de las pruebas o indicios que tenemos para ello. Explicado de otra manera se trata de llegar a conclusiones precipitadas y erróneas basándonos sólo en una pequeña percepción.

Por ejemplo podemos decir que sobregeneraliza alguien que tras fracasar el algo dice: todo me sale mal. O bien aquel que tras un fracaso amoroso dirá aquello de “nadie me quiere”, esta percepción tiene mucho que ver con el pensamiento polarizado.

Pero también padecen este tipo de falacia las personas que juzgan a otros, no por lo que han hecho ellos sino alguien como ellos. Los racistas, por ejemplo suelen usar este tipo de pensamiento para ratificarse en sus creencias. Si un gitano, o un negro o un immigrante roba, ellos dirán que todos roban. Es extender lo que hace un individuo a todos los que son como él. Pero en este caso no son como él por nada más que su color de piel o su lugar de origen.

Una mujer que ha sido engañada por varios hombres tenderá a pensar que todos los hombres mienten y que en cuanto pueden te engañan. Es un modo fácil de llegar a conclusiones basándonos en nuestra experiencia sin buscar atenuantes. Es decir, no todos los hombres te engañan. Si todos los que tú has conocido te engañan es algo diferente a que todos lo vayan a hacer y además no significa que el siguiente chico al que vayas a conocer te haga lo mismo. Si te pasa algo parecido puede que tú tengas el problema y que sólo te acerques a ese tipo de chicos. Piénsalo bien, es más fácil que tu modo de ver las cosas te lleve a buscar parejas que puedan confirmar eso que no que todos los hombres sean iguales.

Tampoco vayas a sobregeneralizar pensando que toda la culpa es tuya. Se trata de que puedas analizar las causas y tus comportamientos de forma racional.

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Cómo puedes cambiar tu forma de ver las cosas

Pues dejándote ayudar. Cuántas veces alguien te ha contado algo totalmente sorprendido, pero a ti no te sorprende lo que te cuenta. Esa persona no ha visto venir lo que todos veíais que iba a pasar. Así que si su círculo hubiera hablado con esa persona a tiempo y ella se hubiera dejado aconsejar, probablemente habría visto las cosas de forma distinta y tal vez no habría cometido un error. De haberlo hecho el final no le resultaría tan sorprendente ya que podríamos decir que estaba avisada. Así pues, el tema es dejarte aconsejar y pedir a otras personas que te cuenten cómo ven las cosas.

Ver las cosas desde puntos de vista distintos ayuda a formarse una opinión más completa.

Tú mismo puedes hacer el ejercicio de buscar más opiniones, dentro de ti, que rebatan la primera opinión que tienes al respecto. Si te parece que todos los hombres son malos seguro que puedes encontrar a alguien que no lo sea, alguien en quien confíes plenamente. No te dejes llevar por aquello de que seguro que tiene algo escondido que no sabes. Busca más motivos para no creer que todos son malos, en lugar de buscar motivos que reafirmen este modo de ver las cosas.

Se trata un poco de ponerlo en duda todo y de llevar un debate interior para buscar alternativas a tu modo de pensar. Creo que alguna vez lo he contado por aquí, pero vuelvo a hacerlo por si no lo has leído.

Tenía una amiga que se enfadaba con todo, y aunque no es el tema de hoy su proceso puede ayudarte. Si un coche se saltaba un stop ella se enfadaba, gritaba y le duraba el enfado todo el día. A medida que iba pasando el día iba encontrando nuevos motivos para estar enfadada y su día resultaba ser, como todos, un fracaso. ¿Cómo lo solucionó? Pues con un largo trabajo consigo misma en el que tenía un diálogo interior que la llevaba a buscar excusas para justificar lo que había hecho la otra persona: cuando alguien se salta un stop piensa que puede que le acaben de llamar diciendo que su marido ha tenido un accidente, o que puede que el stop no se vea bien si es la primera vez que pasas por un sitio. Al cabo del teimpo de ponerlo en duda todo aprendió que todos podemos tener razones para hacer cosas que a otros les parecen mal sin darnos cuenta de que les parecen mal. Saltarse un stop está muy mal, pero puede que no lo hubiera visto.

Eso sí, mi amiga necesitó grandes dosis de autoestima cuando se dio cuenta de que juzgaba mal a todo el mundo, de que siempre pensaba lo peor de los demás y de que su forma de pensar hasta el momento tenía que ser puesta en cuarentena. Es difícil ver que no puedes confiar en ti mismo y en tu modo de pensar, por eso la autoestima bien alta te ayudará a reforzarte mientras pasas por un proceso como el de mi amiga. Ella echó mano de nuestro curso Cómo aumentar tu autoestima, hazlo tú también y verás las cosas diferentes.

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