Dejar de fumar: el primer día sin fumar
Si llegaste hasta aquí es porque ya leíste los artículos anteriores sobre como ayudarnos a nosotros mismos a dejar de fumar. Si no es así, te sugiero que lo hagas ahora.
En esta tercera parte, vamos a ver que tenemos que hacer el primer día que dejamos de fumar. Quizás sea el día más difícil.
Aquí dejo algunos consejos de pequeñas cosas que podemos realizar para no caer nuevamente en la tentación de encender un cigarro.
No debemos levantarnos con el tiempo justo
Despertarnos media hora o un cuarto de hora antes de la hora habitual. Evitaremos las prisas y por tanto la tensión que producen y que seguramente antes nos llevaba a encender un cigarro.
Al levantarnos de la cama, no pensar que no volveremos a fumar nunca más
Simplemente hoy no fumarás y respetaremos esta decisión cada vez que tengamos ganas de encender un cigarro. Debemos concentrarnos en el día de hoy y no caer en la tentación.
Usar los pulmones
hacer un poco de ejercicio junto con respiraciones profundas (inspirar profundamente, llevando el aire desde el abdomen hasta el pecho durante 6 ó 7 segundo; retener el aire en el pecho durante 2 ó 3 segundos, para después expulsarlo muy lentamente hasta vaciar los pulmones). Esto nos ayudará a estar más relajados.
Beber mucha agua
Zumos de frutas naturales, comer abundante verdura y fruta; nos ayudará a eliminar la nicotina, al igual que ducharnos, pues la nicotina sale por los poros de la piel.
Después de comer
haremos un poco de ejercicio (por ejemplo. quita la mesa) en lugar de dejarnos caer en nuestro sofá preferido para ver la TV o leer. Ayudará cepillarnos los dientes inmediatamente después de comer.
Llenar los ratos de ocio con aficiones que nos agraden, nos proporcionará satisfacción y relax.
Después del primer día sin fumar:
No debemos preocuparnos por el hecho de que esta semana debamos cambiar muchas costumbres diarias, no será para siempre. No olvidemos que estamos en pleno proceso y si llegamos hasta aquí vamos ganando la batalla.
Es aconsejable practicar lo dicho para el primer día.
Pueden aparecer algunos síntomas desagradables que configuran el síndrome de abstinencia. Síntomas como:
- Deseo de fumar
- Irritabilidad
- Ansiedad
- Alteración del sueño
- Trastornos gastrointestinales
- Trastornos del apetito
Estos síntomas no tienen por qué ser muy intensos y se soportan fácilmente si se ha puesto en práctica todo lo aprendido hasta aquí.
Si aún así sentimos fuertes deseos de fumar diremos ¡NO!, podemos inspirar profundamente 3 ó 4 veces y pensar en las razones que tenemos para no fumar.
A medida que pasan los días, los deseos de fumar son más espaciados en el tiempo y menos intensos.
Aquí debemos valorar el terreno ganado y el esfuerzo realizado. Ya podemos decir orgullosos: “ya no fumo”.
Artículo patrocinado por: Tienda Verdadera Seducción
Autor: voodoo
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Etiquetas: abstinencia, agua, beber, cigarro, comer, culpabilidad, dejar, fumar, negativismo, salud, síndrome





















http://www.usal.es/~retribucionesysalud/ssalud/prev_riesgos/no_fumar.pdf