Asertividad: lista de derechos (4)

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¿Qué es la asertividad? Es una definicion que no vas a poder encontrar en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, a pesar de ser una palabra de uso común entre psicólogos, coaches, docentes y otras personas familiarizadas con la gestión emocional y la comunicación. La asertividad es una capacidad comunicativa. Podríamos decir que todos nos comunicamos, siempre hay excepciones pero son enfermos que tienen otras muchas capacidades mermadas. Todo ser humano, por poco que pueda se comunica.

La comunicación es una habilidad del ser humano, pero no todos nos comunicamos igual. Para relacionarnos y establecer vínculos necesitamos comunicarnos. Los vínculos son los que nos mantienen como sociedad, como familia, como grupo de amigos, en el trabajo… Si no somos capaces de establecer los vínculos correctamente no tendremos buena relación con los demás.

Por eso es importante la asertividad, que es la capacidad de comunicarnos de forma correcta. Quien no está familiarizado con este tipo de lenguaje o este tipo de conocimientos suele decir, por intuición y experiencia, que las personas que no son asertivas son inmaduras. Ya que no se comportan de forma adecuada, ya sea por ser demasiado pasivos o demasiado agresivos. Vemos en ellos actitudes infantiles que creemos que los adultos deben ser capaces de controlar. Si quieres aprender a actuar de forma madura y por tanto asertiva, te recomiendo nuestro audio curso Cómo ser asertivo.

Esta es la cuarta parte de una serie de artículos enfocados a contar todos los derechos de las personas. Si actúas de forma asertiva deberás respetarlos. Y no solo eso sino que tendrás que hacer que los demás los respeten en ti también, empezando por ti mismo. Ser asertivo implica tener una visión clara de tus objetivos, conocerte a fondo y poder estudiar cada situación con rapidez pero con frialdad. Si pensamos en nuestro cerebro como un ordenador, veremos que para tomar ciertas decisiones elabora una serie de procesos, como un ordenador, y muchos de ellos tienen lugar de forma paralela. Si tu cerebro se bloquea por no poder procesar toda esa información es porque no está acostumbrado a hacerlo.

Nuestro cerebro, como ciertos sistemas operativos modernos, reconoce pautas de conducta, cosas que puede tomar como referente para evitar procesar toda esa cantidad de información la próxima vez. Así pues, si has estado actuando de un modo no asertivo, tienes que ser asertivo de forma muy consciente para enseñarle a tu cerebro las nuevas pautas de conducta. Hablaremos sobre ello en profundidad en otro artículo próximamente.

Si quieres leer toda la lista de derechos de la persona asertiva pásate por los artículos previos que puedes encontrar en los siguientes enlaces: Lista de derechos de la asertividad: Parte 1, parte 2, parte 3.

© -Reji

 

Lista de derechos de la asertividad: parte 4

21. Tienes derecho a tomar un tiempo para pensar antes de actuar

Como te decía justo en el párrafo anterior, tienes que ser capaz de procesar mucha información, de forma simultánea en un corto lapso de tiempo. Si le metes prisa a tu cerebro estarás obviando información expresamente. Así que date un tiempo para ser capaz de valorar, analizar y pensar la información que has recibido y cuál es el mejor modo de actuar. Más vale actuar un poco tarde y bien que demasiado rápido y mal.

Tienes que ser consciente de que esto es un proceso y que requiere su tiempo. Así que toma paciencia y aprende a aprender, con cariño, con cuidado, con mucha consciencia de lo que haces. Verás que si te tomas tu tiempo no sólo haces las cosas mejor sino que no te exiges demasiado, la presión es menor y el estrés se reduce. Además aprenderás a entender y a esperar que los demás necesiten su tiempo para procesar la información y dar respuesta a tus demandas.

22. Tienes derecho a no hacer todo lo que puedas

Esto cuesta bastante de entender, nos educan haciéndonos creer que quien hace lo que puede no está obligado a más. No es una mala filosofía, pero se olvidan de decirnos que no es necesario que hagas todo lo que puedas. No porque algo esté en tu poder tienes que hacerlo. Imagina que eres un jefe de personal y tienes el poder de contratar a alguien. Una vecina tiene un hijo problemático y te pide que le contrates para que no esté en la calle.

Tienes el poder de hacerlo, pero crees que va a ser totalmente perjudicial para tu empresa así que puedes decidir no hacerlo. Esto es algo que más o menos se entiende pero cuando nos metemos en terrenos mucho más personales o un chantaje emocional es mucho más difícil pensar con claridad. Así que te recuerdo que tienes derecho a no hacer todo lo que puedes. Tienes derecho a elegir a quién ayudas y cómo lo haces, a qué destinas tu esfuerzo y tu energía.  Por supuesto que tienes que aceptar y entender que los otros lo hagan contigo. Si eres la madre del niño problemático entenderás y aceptarás que tu vecino no quiera contratarle.

23. Tienes derecho a sentir dolor y a expresarlo

Sentir dolor es algo humano, no tienes que sentirte mal por estar dolido. A veces creemos que solo podemos sentirnos dolidos o apenados por cosas graves. Pero ya has aprendido que no tienes que limitar lo que sientes ni castigarte por ello. Puedes juzgarte a ti mismo, para ver qué es lo que está mal y lo que puedes mejorar. Recuerda que puedes cambiar las cosas. Pero si te sientes dolido y triste tienes todo el derecho del mundo a expresarlo tantas veces como lo necesites. Escucha a los demás cuando lo hagan y no les digas que no pueden sentir eso.

24. Tienes derecho a no hacer caso de los consejos de los demás

Haz lo que te parezca mejor a ti. No tienes ninguna obligación de seguir los consejos de los demás, a no ser que no sean consejos sino recomendaciones laborales. Como siempre tu objetivo es lo que no puedes perder de vista y si un consejo de tu jefe no es escuchado y puedes perder el trabajo por ello, te recomiendo que no hagas caso de este consejo. Siempre haz lo que mejor te parezca siempre y cuando no te aleje de tu objetivo.

La asertividad es algo que se puede aprender y entrenar de forma sencilla, pero con esfuerzo, si te cuentan cómo hacerlo. En nuestro audio curso Cómo ser asertivo lo hacemos de forma que puedas hacerlo solo con nuestra guía en tu casa.

 

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