Razones para perdonar

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Vimos en un artículo la semana pasada lo que significaba y lo que no significaba perdonar. Si no lo has leído haz clic aquí para leerlo antes de empezar con el siguiente paso. Hoy queremos darte razones para que te esfuerces en perdonar. A veces perdonar no significa continuar como si nada hubiera pasado, por ejemplo, que tu pareja te haya sido infiel y la perdones no significa que tengáis que seguir juntos pero sí que ya no tengas rencor ni sed de venganza por esa situación. Perdonar implicar limpiar las malas emociones que te generaba eso, conseguir vivir sin recordarlo cada día. Lo que no significa tampoco que tengas que olvidarlo, pero sí que quiere decir que no va a ser el protagonista de tu día a día y que eso ya no te genera emociones negativas.

Las emociones, todas ellas, sean consideradas por ti positivas o negativas, tienen que saber gestionarse y no pueden quedarse contigo más tiempo del necesario, de lo contrario se pueden volver emociones tóxicas, que te perjudicarían mucho y no te dejarían avanzar.

Avanzar significa precisamente no tener ataduras con el pasado, lo pasado pasado está, significar poder empezar de nuevo, sin rencores ni tristezas pasadas. Para aprender a gestionar tus emociones te recomiendo nuestro libro Cómo convertirte en un maestro de las emociones con el que aprenderás a reconocerlas y gestionarlas adecuadamente, a tu ritmo, sin presiones pero sin quedarte enganchado en ellas.

Lista de motivos por los que tienes que esforzarte a perdonar

El perdón es algo que haces por ti, no por los demás

Lo primero que tienes que tener claro es que perdonar es un acto que egoísta. Puedes verlo como un acto de generosidad con los demás, pero el principal beneficiario de que sepas perdonar serás tu mismo y tu felicidad. Por tanto, tómalo como un acto que haces por ti mismo y no por los demás. Un acto que implica tener libertad para poder hacer otras cosas, para avanzar en tu vida sin emociones que te aten al pasado. De todos los problemas que tenemos podemos guardar una cicatriz, pero no una herida abierta.

Perdonar es permitir a la herida que se cierre, aunque quede cicatriz, ya que perdonar no implica olvidar sino ser capaz de mirar hacia adelante en lugar de quedarnos encallados en el pasado.

Perdonar significa estar preparado para lo nuevo que va a venir

Si vivimos en el pasado no sabremos ver las cosas positivas que nos trae el futuro, no querremos reconocerlas y si las reconocemos sentiremos que no es el momento de vivirlas ya que todavía no hemos terminado de vivir las pasadas. Perdonar es abrir una puerta a nuevas experiencias y dar otra oportunidad para que la felicidad traspase nuestro umbral. Sin perdón no avanzamos, si no avanzamos no iniciaremos nuevas historias ni tendremos nuevas vivencias.

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Ser mejor persona que el que nos ha dañado

Como ya hemos visto la venganza no es el camino. Si alguien nos ha hecho daño no podemos pagarle con la misma moneda o no solo tendremos que lidiar con el dolor que nos ha causado esa persona sino que tendremos conflictos con nosotros mismos. No podemos permitir rebajar nuestros límites, si algo que nos ha pasado es considerado negativo no podemos hacerle lo mismo a otra persona. El respeto por uno mismo y la buena conciencia son básicos para poder mirar al futuro con libertad.

No te aportará nada hacer cosas de las que después te podrías arrepentir. Perdonar no va a cambiar lo que has vivido pero puede hacerte cambiar el modo de enfrentarte al futuro y de verte a ti mismo. Vivir en paz con uno mismo es básico, por tanto también es importante saber cómo perdonarse a uno mismo.

Pensar que nosotros también herimos a los demás

Si el perdón no te lo tienes que dar a ti mismo, piensa que a menudo también serás tú el que dañe a los demás. No siempre lo hacemos queriendo. Piensa cómo te sientes cuando eres tú el que hiere a otras personas y cómo te gusta que te traten. A veces, ponernos en la piel del otro es todo lo que tenemos que hacer para que perdonar sea más fácil. Simplemente bastará con que tratemos de entenderle. A menudo ocurren cosas que nos duelen pero que las otras personas no pueden evitar.

Perdonar significa poder pasar página, aunque la relación con esa persona se haya ido al cuerno. Que puedas perdonar a alguien implica que no tengas rencor o problemas con esa situación pero no que puedas volver a confiar en alguien de la misma manera. Como decía en el primer punto, perdonar es algo que haces por ti mismo y no por los demás.

Hay cosas que se escapan de nuestro alcance y contra las que no podemos luchar

La aceptación, es un paso básico para llegar al perdón, lo veremos en un artículo la próxima semana. Aceptar implica que tienes que entender que no puedes gastar ni tiempo ni energía en cosas que se escapan de tu alcance. Hay situaciones contra las que no podemos hacer nada y eso no significa que nos rindamos. Lucharemos por estar lo mejor posible pero como ya ha quedado claro el perdón implica vivir el presente y el futuro con esperanza, no cambiar el pasado. Por tanto, aprender a aceptar es una de las razones por las que tienes que esforzarte en perdonar. Aceptar aunque no entendamos es asumir que algo es así y que no podemos hacer nada, aceptar que no podemos hacer nada nos quita un gran peso de encima. Si no lo crees pruébalo.

Las emociones son lo que nos mantiene conectados con la vida, las que nos aportan alegrías y tristezas, pero también nos hablan de cómo nos sentimos, de cómo somos y de lo que aprendemos. Es importante aprender de nuestras emociones aunque para ello es básico que primero aprendas a entender tus propias emociones. Te recomiendo nuestro libro Cómo convertirte en un maestro de las emociones en el que tratamos este tema con profundidad y te contaremos cómo influir en las emociones de los demás.

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