¿Me quiero casar o me tengo que casar?

Ahora en este artículo intentaremos aclarar uno de las más grandes preguntas en una relación. ¿El embarazo es motivo de matrimonio? Durante muchos años este interrogante se plantean muchos hombres y mujeres al momento de enterarse que están esperando un hijo. Esperamos un hijo ¿Debemos casarnos?, pero la pregunta verdadera debería ser ¿Conviene iniciar un matrimonio bajo estas circunstancias?

Si te encuentras en este caso o conoces de alguien que está pasando por esta situación, entonces quizá debes comentarle que debería tomar en cuenta algunas consideraciones antes de tomar una decisión.

Iniciando la familia

familiaEl común de las parejas de casados te dirán que es emocionante iniciar una nueva vida en pareja sin embargo un alto porcentaje de esas parejas también te dirán que es bastante difícil bajo ciertas circunstancias. Tan sólo imagina que la nueva convivencia es ya de por si un reto para cualquier pareja, la búsqueda de una nueva vivienda o en caso de vivir con tus suegros el acoplarse a la nueva familia, si aún estudias el encontrar un trabajo que sirva para mantener a tu nueva pareja y encima si existe el embarazo a esta situación le sumas el cuidado de un recién nacido de seguro estarás iniciando una familia cuesta arriba.

Los hijos no son motivos para casarse

Recuerda que cuando has decidido casarte es para compartir el resto de tus días (al menos eso es lo ideal) con esa persona, no tomaste la decisión de casarte exclusivamente por la posibilidad de tener hijos, que motivos deben ser los fundamentales para contraer un compromiso con esa persona especial el verdadero deseo de estar juntos o un «descuido o accidente» mútuo que engendró una vida, entonces la pregunta es ¿tener un hijo me obliga a casarme?

El síndrome del padre o madre ausente

madreEn muchos casos cuando se dan los matrimonios obligados  por estas circunstancias es muy común que exista el efecto Padre/Madre ausente con mucha más facilidad, con este efecto queremos decir padres o madres que no pasan tiempo con sus hijos, se dedican a otras labores como el trabajo para evitar estar tiempo junto a quien «inconscientemente» los obligó a casarse, sus hijos. Este efecto muchas veces nos mantiene distantes de la misma familia que decidimos formar por una idea inconsciente de haber sido obligados a consolidar un compromiso aún sin estar preparados.

Diferencia entre vinculo padre-madre y padre-hijo.

Muchas veces las familias nos obligan a realizar el matrimonio ya que no pueden diferenciar entre el compromiso que existe con la pareja y el compromiso que los padres generar con los hijos, muchas veces la pareja no tiene la madurez suficiente para funcionar como un matrimonio pero si para funcionar como figuras paternas, por lo que a pesar de que no exista el vinculo esposo-esposa, pueden cumplir perfectamente con las responsabilidades de un bebé.

Quizá si solo analizas uno de estos  motivos, podrás darte cuenta que lo ideal no es el matrimonio por la llegada de un hijo, quizá debas revisarlos en profundidad antes de buscar el matrimonio como una salida.

Si están preparados para emprender una vida juntos deben pensar en una boda sin el sentimentalismo que genera un embarazo, pues traer una criatura al mundo no debería ser el motivo más fuerte para contraer un matrimonio, así que primero pregúntense si en verdad existe el amor mútuo, el compromiso de una relación de pareja y si ambos quieren compartir una vida juntos.

El amor debe ser la única razón para que dos personas decidan contraer un compromiso que supuestamente debe durar para siempre, pues esto fundará las bases necesarias para que venzan las dificultades de la vida en familia.

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