Creencias de la Informática humana: Autoayuda

Las siguientes creencias son las creencias que todo aquél que quiera llegar al éxito cómo persona y cómo profesional debe implementar en si mismo. A continuación os pongo algunas de las creencias que en posteriores artículos las iré describiendo una por una.

Deciros que el 99% de las creencias las he inventado yo, han salido 100% originales de mí, de mi método y filosofía de vida para superar una y otra vez los obstáculos, si las ves en otro lugar son un copy & paste.

Estas reglas son esenciales y os garantizo que seguirlas os diferenciará del resto. Se trata algún término que sale en la seducción pero no es aplicable solo a la seducción sino a todo, especialmente el desarrollo personal.

Echar la culpa a los demás está de moda

Me hace muchísima gracia ver cómo todo el mundo hace esto. El caso más familiar que se me ocurre es mi padre. Mi padre cualquier cosa que pierda dice: «¿quién me ha cogido…?«, si se estropea el ordenador me echa la culpa a mí. Cualquier cosa que hace siempre está echando la culpa a los demás.
No importa que lleve fuera de mi pueblo 2 meses, cuando llego y le pregunto algo cómo: «¿Dónde están las tijeras?«, me dice: «Tú sabrás, siempre lo pierdes todo«, y yo le respondo: «Pero Papa, si hacía 2 meses que no venía…»

El Monopoly: Un juego tan real como la vida misma

El juego del monopoly es un juego bastante antiguo y muy bueno, tan real como la vida misma. Está claro que si sabes jugar al monopoly sabes hacer negocios en la vida real. Ahora mismo las empresas son los jugadores y el mundo es el monopoly.

Cómo jugar al Monopoly

Este juego me chifla, me encanta. He jugado ya unas 5 partidas con mi novia y su hermano. He ganado 3 seguidas, perdí una por una increíble mala pata y la siguiente partida la gané arruinando a los demás jugadores en 30 minutos. Cuando terminamos la partida tenía 8 posesiones y 7 hoteles. Tuve tanta mala suerte que caí 2 veces seguidas en la misma casilla de otro jugador dónde tenía un hotel pero aún así calculé todo bien y terminé ganando quedándome con una gran posesión.