Vivir sin estrés

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Dicen que el estrés es el mal de la sociedad moderna, da igual que no seas un alto ejecutivo ni un directivo de banco, hoy en día vivir sin estrés parece casi un milagro.

El estrés es malo para la salud. No vamos a descubrir nada nuevo si decimos esto. Pero vivir bajo la influencia del estrés es algo que nos compete únicamente a nosotros. Otros parámetros de nuestra salud no son tan fácilmente controlables como este.

A lo largo de este artículo vamos a darte pautas para vivir sin estrés y disfrutar de la vida, ya que por mucho que corras no llegarás antes a ninguna meta. Si quieres profundizar en las causas y los modos de control del estrés te recomendamos esta guía: Elimina el estrés y la ansiedad.

Cómo vivir sin estrés

Una de las primeras cosas que debes aprender a hacer es a gestionar bien tu tiempo y a trabajar de la forma más eficiente. La gestión del tiempo es imprescindible para sacar el máximo provecho a tu vida. Tienes que lograr ser eficiente y eficaz. Y sobretodo aprender a programar tu tiempo de modo que no esté demasiado apretado. Sé justo, no quieras asumir más de lo que puedas hacer. Y reserva tiempo para ti. Eso es básico, como explicaremos en los siguientes puntos.

Haz ejercicio físico: apúntate a un gimnasio, haz ejercicio en casa, sal a correr, camina a buen ritmo durante un  mínimo de media hora. Da igual. Es básico que hagas ejercicio. Imprescindible. Este punto no es negociable. ¿No tienes tiempo? Lo que tienes es un problema y por eso estás estresado. Hacer ejercicio no te debe suponer un punto mayor de estrés. Es la manera de descargar tensiones y generar endorfinas, la hormona que te hace sentir bien, feliz.

Además estar en forma es un punto a favor de nuestra salud. Y no solo eso, gozaremos de más energía, estaremos de mejor humor y  nos dedicaremos un tiempo a nosotros mismos que, como decía, es imprescindible.

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Si hacer ejercicio te cuesta trata de motivarte buscando la parte positiva, seguro que encuentras alguna. Este es un tema que puede ser interesante. Si quieres que lo desarrollemos en profundidad no dudes en dejar tu comentario, trataremos de escribir sobre ello lo antes posible.

No te preocupes: decía alguien a quien conocí hace años que preocuparse es ocuparse antes de tiempo. Ocúpate de lo que tienes que hacer ahora, de los problemas ya te preocuparás cuando lleguen. Si no llegan nunca habrás perdido un tiempo precioso ocupándote de ellos sin necesidad. Esto no quiere decir que no seas previsor y que no pongas atención en cómo haces las cosas. Siempre hay que evitar los problemas, pero se trata de eso, de evitarlos no de ocuparte de ellos antes de que surjan.  El mismo consejo te lo puedes aplicar a las cosas que están fuera de tu alcance o que no tienen solución. No pierdas el tiempo pensando en ellas. Por lo menos no centres todo tu tiempo en esto.

Aprender a relativizar es importante a la hora de afrontar los problemas. No todo lo que nos tomamos como un problema lo es realmente. Deja de preocuparte por lo que dicen de ti, sobretodo si es malo y piensa siempre que con el tiempo las cosas se ven de otra manera. Relativizar y poner cada cosa y a cada uno en su sitio es básico para tu salud mental y para conseguir vivir sin estrés.

Añade tiempo a tus desplazamientos y acórtalo cuando haga falta: date tiempo para andar despacio, respirando. Puedes practicar la meditación del caminar mientras vas de un sitio a otro. Ganarás paz y alejarás el estrés. Por otra parte sé consciente del tiempo que has dedicado a cada actividad y termina cuando tengas que terminar. Sigue la previsión que tienes establecida.

Descansa: es básico dormir bien y descansar de vez en cuando ya estés trabajando o estudiando. Puedes practicar algún método de concentración basado en la gestión del tiempo. Estos métodos dedican cortos espacios de tiempo al trabajo, focalizando en una única tarea, sin distracciones y después te dan un tiempo de descanso. Suelen ser periodos de trabajo de veinticinco minutos y descansos de cinco.

Así, cada hora habrás trabajado a máximo rendimiento cincuenta minutos y descansado 10 en dos periodos. Si practicas este tipo de método verás que eres mucho más eficiente y que aprovechas mucho mejor el tiempo. No es lo mismo pedirle a tu cerebro que se conentre ininterrumpidamente por dos horas que por veinticinco minutos. En el primero de los casos es casi imposible concentrarse, el cerebro protesta, es demasiado tiempo… en el segundo al ser un periodo corto de tiempo tu cerebro lo aceptará mejor y verás que te concentras con mayor facilidad y rindes mucho mejor.

Puedes destinar alguno de estos periodos de tiempo de veinticinco minutos a alguna actividad que te guste y con la que te distraigas fácilmente: navegar por internet, consultar el correo, mirar en tus redes sociales… Así sabes que después de trabajar determinados periodos cuando llegue el cuarto, por ejemplo, podrás destinar uno de ellos al pasatiempo. Es mucho más fácil concentrarse así y vivir sin estrés.

Decir no: para vivir sin estrés es básico saber decir no, lo mejor tanto para esto como para tus relaciones sociales es ser asertivo. Aprender a decir las cosas cuando toca y como toca y saber decir que no es importante para tu tranquilidad tanto a nivel interno como externo. Aprende a decir no hoy mismo. No hace falta ser un súper héroe. Tú no puedes con todo. Acéptalo y empieza a decir que no.

Y por último, relacionado con todo lo anterior: aprende a gestionar tu propia energía. Actúa en cada ocasión como ésta lo merece. No malgastes energía en discusiones inútiles que no te aportan nada a ti ni a la otra persona. No hace falta darlo todo a cada paso que damos. Así solo podemos terminar agotados. Valora la situación y aporta lo que sea justo y necesario y reserva el resto para cuando realmente te haga falta. Para eso será importante relativizar, saber decir no, dedicar el tiempo justo a cada cosa…

Aprender a vivir sin estrés puede convertirse en algo tan estresante como la situación que tienes ahora mismo. Así que no seas demasiado exigente contigo mismo y toma tu tiempo para ir aplicando los cambios paulatinamente a tu vida. Piensa tú mismo qué podrías hacer para vivir sin estrés, seguro que se te ocurren formas de mejorar tu vida.

Y si quieres mayor información o tienes prisa por quitarte el estrés de encima te recomendamos esta guía: Elimine el estrés y la ansiedad, que tiene un plan de quince días para dar un giro a tu vida. Además, ahora mismo está de oferta, por lo que te cuestan dos tardes en el cine puedes cambiar tu vida desde ya mismo.

Una respuesta a «Vivir sin estrés»

  1. Todo esto está muy bien. Pero creo que de nada sirve estar relajado si estás rodeado contínuamente de gente estresada. Tendrías que ser como ellos para no sentirte solo. La gente con la que te relaciones ya se encarga de transmitirte sus tensiones sin darte cuenta.

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