La compra y el regateo

Compra y regateoCada día que caminamos por la calle o por centros comerciales podemos darnos cuenta de que nuestro mundo se está comercializando cada vez más. Podemos observar las diferentes ofertas ante nuestros ojos, tales como ropa, joyas, adornos, vehículos entre otras cosas más.

Muchas personas entrarán a realizar una compra o por lo menos un vistazo rápido de lo que existe y nos puede interesar para adquirirlo en el futuro. Este artículo no es para tratar de explicar tácticas de mercadotecnia ni nada por el estilo, sino a base de un ejemplo dar a conocer el valor de nuestro dinero, que sabemos lo mucho que nos ha costado obtenerlo y como es lógico, hay que saber administrarlo y cuidarlo.

Bueno, para no alejarme mucho del tema plantearé una situación que supongo a algunas personas se les habrá ocurrido y es que, en la misma situación anteriormente planteada, alguien entra a un local comercial y se interesa en un reloj. Cuando se acerca la persona que atiende el negocio y le explica las inmensas ventajas de tener un “ROLEX” por ejemplo, que no es simplemente un reloj, que es un lujo y un privilegio el adquirirlo. Tú escuchas atenta y pacientemente todo el monólogo informativo que te hace la joven y tras uno y otro coqueteo, te atreves a preguntarle su valor. Cuando te lo menciona tus ojos se saltan disimuladamente, tus oídos casi se cerraron y tu lengua se trago tus palabras de asombro.

Las actitudes luego de esa escena son indistintamente diversas, tales así que unos dirán que vuelven enseguida o que se olvidaron la chequera, otros que van a observar otras opciones y por allí uno que otro mencionará que va a seguir viendo en el almacén si le interesa algo.

Aquí quiero comentar el valor que tienes tú como persona de hacer y decir las cosas como son, me refiero exclusivamente que al evadir la compra; muchos lo estarán haciendo por medio de una mentira o por miedo al “qué dirán de mi” lo cual no está bien, pues el hecho de que tu economía no se ajuste a lo que te promocionaron no quiere decir que tu hayas obrado mal al pedir que te muestren tal o cual artículo o artefacto, pues es el deber del dependiente del almacén informar sin compromiso alguno lo que tú le pidas y le estarás haciendo un favor porque así él sabrá que ha hecho su trabajo conscientemente, y el hecho de que lo compres o no es solo decisión tuya. Una respuesta poco mencionada ante tal caso es:

Lo siento, no se ajusta a mi presupuesto

Esto último es la respuesta más honesta que alguien puede mencionar y no ha involucrado en malos gestos ni tartamudeos espontáneos.

Aquí hay otro valor que deseo mencionar, es el valor del articulo. Si alguien compra el reloj que hemos mencionado, se diferencia enormemente de quien no lo compra por cuestión de “regateo“. No pienso decir que yo nunca lo he hecho, pues todos en algún momento pedimos un descuento y facilidades de pago, lo cual es correcto en determinada forma.

Hoy pienso de una manera diferente en cuanto al regateo, en lo personal pienso que no debería de existir. Un día uno de mis maestros en tiempos de estudios superiores nos decía lo siguiente: “… si ustedes venden algún articulo o producto y alguien les pide menor precio de lo que están ofertando, ¿lo harían?...”. Yo pienso ahora como mi maestro de ese entonces; si nosotros somos fabricantes de tal o cual producto, sabemos lo que vale ¿verdad?, pues entonces se tornaría molestoso que alguien que desea adquirirlo nos diga o siguiera un precio y valor menor al que sabemos que cuesta, es decir, nos sentiríamos desvalorizados en cuanto a lo que hemos realizado o fabricado, entonces, si valoramos lo nuestro y no deseamos que alguien lo menosprecie, ¿porque lo hacemos también nosotros con lo de los demás?, ¿con que derecho nos atrevemos a dar o proponer un valor a nuestro gusto de algo que no sabemos cuánto le costó al fabricante de lo que deseamos adquirir? (en nuestro ejemplo, el reloj).

Creo que tenemos la mala costumbre de solo hacer valer lo nuestro (hecho y palabra) dando poca importancia a lo de los demás, vivimos en una sociedad cuyas reglas están planteadas y nuestro cambio de actitud se verá reflejada en nosotros en el valor que demos a lo que hacemos y decimos.

Una respuesta a “La compra y el regateo”

  1. Hola Domenec!:
    Te felicito por tu articulo.
    Mi comentario es que tengo turno para operarme de miopia -es una cuestion estetica- pero se que se corren muchos riesgos y ademas sale tan pero tan caro que preferiria llamar y cancelar todo.
    El Dr. no me informo nada sobre la operacion solo sus asistentes y secretarias me mandaron a pagar y a pagar inmensa cantidad de estudios incluso algunos inventados por ellas Es demasiado obvio porque cuando iba a pagarun estudio me decian que se agregaba otro estudio nuevo que lo sacaban de la galera como por arte de magia..
    Por otra parte, me gustaria poder aceptarme como soy, asi como tu que te quedan mnuy bien las gafas y no arriesgar mi vista a perderla solo x vanidad. Gracias x tus enseñanzas. Me gusto mucho esta nota. La sinceridad lo es todo.

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