Cómo debe ser tu lenguaje corporal en una entrevista de trabajo

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Nos acercamos al final de las vacaciones para muchos que las hacen en el mes de agosto. En septiembre empieza el nuevo curso escolar y a la vuelta de vacaciones muchas empresas toman decisiones respecto a su personal, ya sea para ampliar las plantillas o para cambiar aquellas personas que no funcionan como se espera. En septiembre, pues, es un buen momento para buscar trabajo. Hoy queremos darte una serie de consejos para que tus entrevistas de trabajo vayan bien.

Como verás, todas ellas hablan del lenguaje corporal, es decir de la actitud y las poses que debes tener y usar durante tu entrevista de trabajo. Te serán útiles para mostrar seguridad, sinceridad, interés… El lenguaje corporal es algo que dominan, o deberían hacerlo, las personas encargadas de reclutar personal. Y a ti te servirá para enfrentarte mejor a este tipo de retos, pero también para aprender a conocer mejor a otras personas y por supuesto para mejorar tu forma de comunicarte con los demás.

El lenguaje corporal estudia todo el cuerpo, desde la dirección de la mirada a la posición de los pies, de las manos… El lenguaje corporal también es muy útil en seducción, bueno, una entrevista de trabajo no deja de ser un proceso de seducción en el que tienes que ser tú la persona que más guste al entrevistador entre todas las demás. La diferencia es que mostrarás otras cualidades distintas de ti de las que muestras en un proceso de seducción. Cambiarás lo sensual por lo profesional. Así que si quieres saber cómo usar el lenguaje corporal en los distintos momentos de tu vida te recomiendo nuestro vídeo curso Todo sobre el lenguaje corporal, básico si quieres dominar esta faceta.

A qué debes prestar atención durante tu entrevista de trabajo

Cuando te estén entrevistando tienes que tener una actitud correcta. Y no me refiero a lo que dices sino a cómo estás sentado, cómo hablas, cómo mueves las manos, cómo miras… Todos estos puntos que vamos a comentar a continuación son tenidos en cuenta por los profesionales de selección de personal, por lo menos por aquellos que conocen el lenguaje corporal de forma consciente, pero también por aquellos que no la han estudiado pero que son capaces de dejarse llevar por las impresiones.

Cuando hablas con alguien y te llevas una buena o una mala impresión la mayoría de veces no es por lo que ha dicho sino por algo que no ha dicho, algo que ha hecho, un tono de voz, una mirada… Seguro que a ti también te pasa, pues cuando estás en una entrevista de trabajo este tipo de cosas las tienes que tener totalmente automatizadas para hacerlas de forma correcta. Empecemos:

La mirada

Alguien que está seguro de sí mismo y que no miente no tiene ningún problema en mirar a la cara a su entrevistador. Si la pregunta es incómoda o no sabe qué decir es cuando empiezan los problemas, actuamos como niños sin ser conscientes de ello y creemos que si no miramos a alguien esa persona no nos ve. Así que cuando buscamos respuestas que no tenemos o nos hacen preguntas que nos incomodan nos costará más mirar a los ojos a la otra persona.

Por otro lado tampoco abuses de este recurso. Cambia la mirada de sus ojos a sus manos, o de un ojo al otro, pero no mires fijamente a alguien a los ojos mucho rato o creerá que le estás retando. Las personas que no quieren desviar la mirada porque saben de este recurso del lenguaje corporal, suelen abusar de mirar fijamente. Así que ni una cosa ni otra.

La postura de tu cuerpo

Si te sientas no lo hagas con las piernas cruzadas, no cruces los brazos. Trata de estar lo más abierto posible. Si eres una chica y cruzas las piernas por decoro trata de que tus pies apunten al entrevistador. Vigila que tus pies no estén apuntando a la puerta, eso denotaría que tienes muchas ganas de salir de ahí. Lo que tienes que buscar es demostrar que estás relajado y que no tienes problema en contestar a sus preguntas.

Inclinar el cuerpo hacia la persona que te entrevista es un signo de mostrar interés. Por ello es bueno que cuando escuches lo que te dicen hagas un pequeño acercamiento hacia esa persona, no demasiado evidente pero que tu cuerpo apunte hacia ella.

Como decía cruzar manos o piernas es un síntoma de estar cerrado, de estar protegiéndote de algo. Así que mientras esperas a que te atiendan trata de tener una postura lo más relajada posible. Relajada pero activa, no vayas a tumbarte en el sofá como si estuvieras viendo la tele.

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Las manos también son muy importantes ya que a través de ellas mostramos nuestro nerviosismo. Escondemos las manos si no estamos seguros, las movemos, nos tocamos las uñas o nos frotamos las manos de forma inconsciente cuando sentimos ansiedad. Controla las manos, que estén siempre a la vista del entrevistador. Si le escuchas atentamente y pones las manos bajo la barbilla debes intentar que los pulgares queden hacia arriba. Dejarlos mirando al suelo implica que no te gusta lo que oyes, que querrías decir que no, mientras que si los  pones hacia arriba… bueno, ya sabes lo que significa un pulgar hacia arriba, ¡todo va bien!

El tono de voz

Cómo hablas también es algo importante, casi más que lo que dices. Debes aprender a comunicar tus emociones en tu tono de voz y reservar para las entrevistas de trabajo aquellas más positivas. Si eres capaz de transmitir pasión y gusto por lo que haces verán en ti a una persona que se implicará en la empresa y disfrutará con el trabajo.

Además, puedes demostrar muchas cosas de tu personalidad por la forma de hablar: deja que la otra persona acabe siempre de hablar antes de hacerlo tú, no uses un tono de voz demasiado alto ni hables demasiado lento. Busca un tono de voz más bien neutro y una forma de hablar fluida y sin cortes, notarán que no mientes. Si permites acelerar el ritmo y levantar un poco el tono cuando hables de cosas positivas reforzarás tu pasión, pero con cuidado, no sea eso lo que más destaque. La prudencia debe compensar siempre.

El lenguaje corporal es mucho más amplio y si lo conoces bien puedes saber qué está pensando el entrevistador sobre lo que le estás diciendo y salir de allí sabiendo si te van a llamar o no. Detectarás lo que más le gusta y le interesa y serás capaz de incidir en esos puntos. Para conocer a fondo el lenguaje corporal te recomiendo nuestro curso Todo sobre el lenguaje corporal.

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