Pasos para dejar de estar obsesionado
Verdadera Seduccion | 11 de octubre de 2016 | Autoestima |

Pasos para dejar de estar obsesionado

© Síndrome feliz

¿Estás obsesionado? ¡Qué rabia! La obsesión es ser incapaz totalmente de dejar de pensar en algo o en alguien. Ante la imposibilidad de dejar este pensamiento recurrente hoy te propongo una serie de pasos para poder alejarte de tu obsesión. Las obsesiones no son nada bueno. Da igual si tu obsesión es no poder dejar de pensar en la persona de la que estás enamorado o no poder dejar de desear el mal a la persona que odias. Sí, el odio es mucho peor que el amor, sobre todo para la persona que lo recibe ;D pero la obsesión no te ayuda en absoluto y no permite que avances. Te controlan tus pensamientos, no eres tú el que los controla a ellos.

Obsesión es cuando hay un pensamiento que se presenta siempre, a todas horas, cuando es lo primero que piensas un día y lo último que piensas antes de acostarte. Las obsesiones se convierten en costumbres, tu mente te trae estos pensamientos por costumbre, por rutina, no porque tú realmente quieras pensar en ellos. Se convierten en un proceso repetido tantas veces que ya es muy difícil deshacerse de ellos. Por un lado no quieres dejar de pensar en eso y por otro aunque quisieras no sería posible porque tu cerebro te trae ese pensamiento de forma repetida una y otra vez.

Estar obsesionado te limita enormemente. Te hace vivir por y para algo de forma enfermiza. Quien solo piensa en fastidiar a otro, no tiene vida propia, está claro. No rellenes tu vida con obsesiones y céntrate en llenar tu vida de cosas que te hagan feliz. No, fastidiar a alguien no te puede hacer feliz. Si es así tienes un problema de autoestima. Porque no creo que seas mala persona. Solo le desea el mal a la gente una persona que no tiene ninguna esperanza de hacerlo mejor, por eso necesita que a los demás les salgan mal las cosas para que como mínimo tengan una vida tan miserable como la suya, ya que él considera que no puede tener una vida de éxito como la de la persona a la que odia. Te recomiendo nuestro curso Cómo aumentar la autoestima.

Lo primero que tienes que hacer para dejar de estar obsesionado es darte cuenta de que esto no te lleva a ningún sitio. Sobre todo si la obsesión es para fastidiar la vida a alguien. Empieza por llenar tu vida de cosas interesantes que te hagan feliz y te entretengan suficiente como para ocupar tu rato con estas cosas. Vas a necesitar unas cuantas para cambiar tus rutinas y encontrar algo que te haga sonreír, que te haga sentir bien y que te deje un buen sabor de boca. Algo positivo. Déjate de hacerle la vida imposible a nadie. Piensa en ti y trabaja para crecer y mejorar tú, sin importarte lo que le pase a los demás.

Detecta los patrones de pensamiento. Es un poco como dejar de fumar, tienes que conseguir cambiar de hábitos y localizar qué es lo que conecta con tu obsesión te ayudará a alejarte de ella. Por ejemplo puede ser el teléfono. Si cada vez que alguien te manda un mensaje pierdes tiempo mirando cuándo ha sido la última vez que se ha conectado la persona con la que estás obsesionado, apaga las notificaciones del móvil y prescinde de él durante unos días. Parece difícil pero te da una libertad que ni te imaginas.

Lo mismo si te ocurre cuando te conectas a Internet. Si no puedes dejar de mirar su perfil en Facebook o leer su blog no te conectes a Internet. Evita las situaciones que te ayudan a conectar con tu obsesión y llena tu tiempo con actividades nuevas y diferentes.

© sari_dennise

No te castigues si caes en el pensamiento otra vez, pero tienes que conseguir alejar las actividades con las que se relacionaba. No dejarás de pensar en eso de la noche a la mañana pero sí puedes evitar hacer llamadas, enviar mensajes, pasear por delante de su casa… Que se quede solo en tu cabeza.

Aléjate de todas las tentaciones. Evita a esa persona siempre que puedas, cambia tu rutina completamente y encuentra una nueva activad que no te resulte fácil pero que te apetezca mucho probar. Algo en lo que puedas volcar tu energía y tu esfuerzo. Algo en lo que puedas centrarte y pasar el tiempo concentrado. Pero no obsesionado.

Aprender a hacer algo nuevo o empezar a practicar un deporte, conocer a gente diferente, iniciar un curso, buscar un nuevo trabajo, arrancar el proyecto que lleva parado tanto tiempo… Seguro que se te ocurren varias cosas nuevas por hacer. No se trata de cambiar una obsesión por otra sino de encontrar algo que llene tu tiempo y tu cabeza.

Las obsesiones se convierten en un motivo para vivir. Tu vida no es nada si no llevas a cabo tu obsesión, pero cuando lo haces tampoco obtienes el beneficio esperado así que sigues intentándolo y renovando tu obsesión día a día. Algún día dará resultado y te hará sentir mejor. Pero no. Las obsesiones nunca te ayudan a hacerte sentir mejor. Es así.

Por lo tanto lo que tienes que hacer es pensar las cosas que estás olvidando, que estás dejando de hacer por esta obsesión que te tiene absorbido el cerebro.

El camino es duro, pero se trata de encontrar algo que te llene y te apasione, de localizar los focos que te hacen conectar con tu obsesión y evitarlos y centrarte en cosas que te gusten y te apasionen para llenar tu tiempo y tus pensamientos. Por supuesto, tienes que felicitarte cuando logres nuevos hitos, no por no pensar en tu obsesión (al felicitarte estarías pensando en ella) pero sí para felicitarte por haber hecho algo bien, haber añadido una nueva afición o haber conocido a alguien interesante. Sobre todo tienes que conseguir sentirte bien contigo mismo y pensar que puedes mejorar tu vida, que te lo mereces y tienes la capacidad para hacerlo. Confiar en ti es el primer paso para conseguirlo y para recuperarte de tu falta de autoestima. Alguien que se obsesiona no tiene bien la autoestima. Puedes fortalecerla en nuestro curso Cómo aumentar la autoestima.

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