Ejercicios para vencer la timidez

Photocredit: Lee Carson

Vivir bajo la ansiedad que nos generan la interacciones sociales es algo terrible. La timidez o la vergüenza pueden deberse a varias causas, como ya hemos visto a lo largo de varios artículos. La vergüenza puede estar escondiendo un miedo, pero también una culpa.
El primero de los ejercicios que debes hacer para vencer la timidez es analizarte a ti mismo y tratar de identificar todos los sentimientos que se entrelazan con tu aparente timidez.

Es bueno que sientas y que ubiques la parte del cuerpo donde se producen los síntomas de la vergüenza. No las consecuencias. Cuando estás en plena situación, muerto de vergüenza es normal que te suden las manos, que se te acelere el corazón, que te sonrojes demasiado…

Pero antes ya has notado ciertos síntomas. ¿Qué sientes? Ubicar la parte del cuerpo donde sentimos cada emoción nos puede ayudar a identificarla mejor y, por supuesto, a controlarla.

En este camino de la introspección lo siguiente que debes hacer, una vez determinada qué emoción es la que te impide actuar con normalidad en determinadas situaciones, es buscar las razones. Ya te advierto que este puede ser un duro trance, es probable que tengas que tomarte bastante tiempo antes de poder analizar qué sientes, dónde lo sientes y cómo lo sientes. Cuando determines cómo empieza todo esto será más fácil reconducir la situación.

Acepta tu problema como parte de ti, trata de conseguir herramientas para superarlo pero no lo quieras erradicar. Quiérete tal como eres, para ello es bueno reforzar la autoestima y trabajar con pensamientos positivos. El problema de la ansiedad en muchos casos es la anticipación. Antes de que te encuentres en una situación incómoda ya la has anticipado, ya has vivido los síntomas y las consecuencias de tu fracaso. Ya estás nervioso, lo has aceptado y ahora solo te queda pasar por el trance.

Si consigues enfrentarte a las situaciones sin darlas por perdidas antes de tiempo, es mucho más probable que salgan bien. Para que te toque la lotería primero tendrás que comprar el número o participar en el sorteo. Si no lo compras es evidente que nunca te va a tocar. Lo mismo pasa contigo. Si no participas de tu vida nunca vas a triunfar.
Así que lo primero que debes dejar de hacer es castigarte. No te fustigues, ten paciencia contigo mismo. Si un día algo no sale bien, ya saldrá mejor. Estás en el camino de vencer a timidez.

Forma parte de la no anticipación y del refuerzo de la autoestima aprender, por un lado, a aceptar tu problema y poder hablar de él con cierta naturalidad y por otro lado a no hablar mal de ti mismo y no castigarte. Algo que hacemos habitualmente, ya no solo por la poca autoestima que nos tenemos sino para evitar el daño que nos pueden hacer los demás es ser nosotros mismos los que nos digamos las cosas negativas. Habla de ti mismo con el mismo respeto con el que le hablarías a otra persona y piensa que lo que dices, si lo repites mucho al final te lo crees.

No puedes ir por la vida diciendo «soy un desastre», al final te lo crees y ya estás anticipando los resultados antes de empezar ninguna acción. Si soy un desastre para qué me voy a esforzar si seguro que lo hago mal. Cuando evidentemente fracasas, no te queda más que decir: «estaba claro, si es que soy un desastre».

Piensa en positivo, siente respeto por ti mismo y piensa que los demás también son capaces de verlo.

Para trabajar contra la anticipación negativa puedes hacer todo lo contrario. Esfuérzate por visualizar situaciones en las que actúas como a ti te gustaría hacer. Aquí tienes que ser realista. Está bien que te imagines bailando en el centro de la pista mientras todos te aplauden y sin pasar nada de vergüenza, pero si es algo que no quieres hacer en realidad (esto o lo que sea) no hace falta que te lo imagines. Con que te veas a ti mismo actuando como cualquier otro te valdrá.

En el caso de tener mucha vergüenza y que tu timidez te impida conocer a gente y actuar con ellos con normalidad lo que tienes que imaginarte es que consigues hablar seguro, que controlas la situación, que puedes manejar una conversación, distribuyendo información,  haciendo preguntas, opinando sobre las cosas. Todo ello con total normalidad, temple y sin ningún atisbo de inseguridad o vergüenza.

Verte a ti mismo, visualizarte o imaginarte así, te ayudará a construir la faceta exterior, el modo de actuar que luego verán los demás y que reconocerán en ti como tuyo propio.

Una vez te reconozcas como alguien seguro que es capaz de mantener conversaciones y de controlar perfectamente la situación hazlo frente al espejo, como si hablaras con alguien. Enfréntate a las situaciones que temes y ensaya distintas opciones de comportamiento. Prueba cada día con una a ver cómo te sientes con ellas.

Photocredit: Frederic Poirot

Grábate con una cámara de vez en cuando contando una anécdota, sigue con los ejercicios ante el espejo y compara las grabaciones de diversos días para ver tu evolución.

Ante situaciones reales trata de no anticiparte, piensa solo en el presente en lo que vives ahora, lo que te dicen. Cuando llegue tu momento actúa como lo haces frente al espejo o frente a la cámara. No des por fracasada la interacción antes de que empiece, ni siquiera antes de que termine. Cada cosa a su tiempo.

Si haces estos ejercicios y analizas los resultados poco a poco irás consiguiendo la seguridad necesaria. Piensa además que nuestro cerebro trata de hacer las cosas de forma automática. No podemos andar pensando en todos los procesos que hacemos ya que si no no avanzaríamos. Muchas cosas las hacemos sin pensar, no lo necesitamos porque lo hemos aprendido antes.

Ahora estás aprendiendo a actuar de otra manera, actuarás de otra manera ya que al final conseguirás sentirte de otra manera y cuando te sientas mejor actuarás mejor. Si actúas mejor también te sentirás mejor. Son dos caras de la misma moneda y ambas son necesarias para que superes esto.

Para ello es básico trabajar desde dentro reforzando la autoestima y con ejercicios prácticos como los que te hemos contado hoy para cambiar tu modo de actuar.

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13 respuestas a «Ejercicios para vencer la timidez»

  1. Yo soy tímida, no soy muy sociable. Cuando hablo en publico me pongo muy nerviosa que aveces se me olvida que es lo que voy a decir, ademas no soy muy segura. En las clases no participo porque creo lo que voy a decir va estar malo y pienso que todos se van a burlar de mi. Me dicen comentarios a mis espaldas como idiota, boba, estúpida. y esto hace que mi autoestima baje. Yo quiero vencer esto, esto es un peso para mi, porque no me deja expresarme, dar mis opiniones.

    1. YO SOY MUY TIMIDA EN ABLAR VCONN LOS DEMAS Y YO QUIERO CAMBIAR QUIERO QUE ME SALGA EL MIEDO Y ABLAR CON TODAS LAS PERSONAS Y SIN TENER MIEDO

  2. Puede ser que la timidez se vea potenciada al estar ante alguien también tímido o quizás demasiado lanzado..o quizás detectamos que esa persona tiene mal genio.

    Tengo entendido que las personas tímidas no lo son tanto en todas las situaciones ni con todo el mundo..

  3. Excelente este block, de verdad nos ayudan mucho para el comportamiento de cada persona
    todos somos seres extraordinario con diferentes personalidades pero también con miedos y vergüenzas.

  4. yo soy timida cuando hablo siempre lo hago de miedo cuando hablo frente del salon me pongo nerviosa y no me salen bien las palabras pero lo voy a superarlo.

    1. quiero salir adelante no tener mas verguenza por que es lo mas horrible que le puede pasar a una persona

  5. Quiero perder elmiedo pero no puedo caando stoy con mis primos siento miedo me suda la cara no puedo o no me salen las palabras nose q hacer no puedo ni reirme ps ahora quiero cambiar ser alegre comversar con mis amigos(as) yo se q con la ayuda d dios y de las personas voya a lograrlo si y a seguir adelant

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