Dejar de fumar: luego de algún tiempo sin fumar

fumarYa definimos los motivos por los que dejamos de fumar. También seguimos un plan para hacerlo. Fijamos una fecha desde la cual ya no fumamos. Y finalmente dejamos el vicio. Ahora el problema que se nos presenta es no volver a hacerlo.

Lo primero que tendremos que hacer es no pensar que tendremos que estar toda la vida sin fumar. Es mejor concentrarse tan sólo por el día presente.

Evitemos las tentaciones. Mantener encendedores, cerillas y ceniceros lejos de nuestro alcance.

Ya aprendimos a reconocer los momentos que son más difíciles y en los cuales fumábamos. El ser consciente de ello nos ayudará a afrontarlos y buscar nuevas estrategias para enfrentarlos. Algunas de ellas (que practicamos durante el proceso de dejar de fumar) son:

  • Recordar que los deseos de fumar no duran eternamente, son pasajeros y controlables.
  • Beber toda el agua posible, así como zumos u otras bebidas sin alcohol.
  • Reducir tu consumo de alcohol y café.
  • Hacer ejercicio físico, caminar, pasear, visitar a los amigos, algún tipo de deporte que nos agrade.
  • Cada vez que nos sentimos tensos, inspirar profundamente y luego expulsa lentamente el aire (como vimos anteriormente).
  • Chupar caramelos o chicles sin azúcar.
  • Desviar el deseo de fumar realizando actividades que nos distraigan (ver la tele, pasear, escuchar música, llamar a un amigo…).
  • Es bueno tener siempre presente la lista de razones para no fumar.
  • Buscaremos apoyo e implicación de personas próximas a nosotros (pareja, amigos).
  • Evitaremos situaciones de riesgo especialmente durante las primeras semanas. Ya tendremos tiempo de afrontarlas cuando nos estemos sintiendo más fuerte y la dependencia haya disminuido.

Debemos imaginar cómo afrontar esas situaciones que son de riesgo. Por ejemplo, una fiesta con amigos en la que algunos de ellos están fumando y tú, sin embargo, formas parte del grupo de no fumadores y sientes que eres capaz de verlos fumar, resistiéndote a ello; lo cual te hace sentir que dominas la situación y que no vas a fumar porque así lo has decidido.

Otras situaciones de riesgo que debemos aprender a afrontar son la ansiedad y el control del peso, ya que estas situaciones son importantes motivos de recaída, tal y como la experiencia lo demuestra.

Es importante distinguir entre caída y recaída. Que fumes un cigarro (lo cual no debemos hacer a ser posible) no quiere decir que volvamos a ser un fumadores, sino que hemos tenido un desliz y que tenemos que volver a poner en práctica todo lo aprendido. No obstante, es todo más fácil ahora pues ya hemos automatizado muchos procesos y los deseos de fumar están muy reducidos.

A partir de ahora, debemos recordar los beneficios ganados por el no fumar, mejora de la salud, economía, higiene, autoestima por haber conseguido dejar de fumar, etc.

A partir de ahora, seremos conscientes de que somos un NO FUMADOR. Pensaremos, sentiremos y actuaremos como un no fumador.

Espero que esta serie de artículos te sea de ayuda.

4 opiniones en “Dejar de fumar: luego de algún tiempo sin fumar”

  1. en tus metodos de distracción yo no recomendaria el ver la tele, mejor algo que nos saque de casa como ir al supermercando aunq sea para comprar una tonteria, dar una vuelta en bici, …

    Otro buen consejo para tener algo en la boca y que no engorde seria congelar taquitos de fruta y cuando tengamos ansiedad ir chupando.

  2. Estoy de acuerdo contigo cuando dices que para dejar de fumar hay que fijarse una fecha definitiva. Yo agregaría que además uno a sí mismo se tiene que preguntar si quiere realmente dejar de fumar, ya que si no…..todo se hace mucho más complicado.

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