8 Comportamientos típicos de los discotequeros que hacen que su vida cobre sentido ( para ellos )


Foto extraida de sauvagii

Buenas

Llevo mucho yendo a discoteca y he observado muchos comportamientos en amigos que me han resultado graciosos de analizar y parodiar. Ahí van:

Te quedas parado viendo a la gente 

Estás ahí, en la discoteca house, todo el mundo está bailando y tu estás quieto, mirando a la gente, apenas mueves los pies y menos los brazos. Te puedes tirar así durante horas, casi sin hablar, escuchando música y haciendo movimientos torpes  con las manos. Mirando a tu alrededor con el rostro serio.

Pones una cara que parece que vayas a soltar una leche a alguien en cualquier momento, un cara seria carente de emociones, como diciendo a los demás machos: «Estoy aquí quieto, es mi territorio y no tengo miedo a nadie».

El humano auto-destructivo: La comunidad de seducción es destructiva

Foto extraida de: Abbejandra

Ayer por la noche, antes de reunirme con mi novia y sus amigos me encontraba cenando con Arcangel.

Le estuve haciendo preguntas a Arcangel sobre que creía respecto a la comunidad de seducción y comentamos reflexiones profundas. Una de las conclusiones a las que he llegado es.

No merece la pena entrar en la comunidad de seducción

Cuando entré en la comunidad de seducción fue uno de los momentos más emotivos y en los que me sentía más motivado de mi vida. Me atraía mucho la idea de hombres apoyándote, yendo juntos, ofreciéndote su amistad y ayuda para lo que hiciera falta.

El Mayor Enemigo del Hombre: Su EGO: Seducción y Ligar

Hoy voy a hablar de un tema que afecta al 99% de la población masculina. Afecta a cada hombre que anda por la calle y es el motivo principal de porque mucha gente fracasa en sus intentos.

¿Qué es el Ego?

El Ego es la protección de nuestras capacidades. El Ego nos acompaña allí dónde vamos. Nos dice que somos unos seres humanos perfectos y que lo que hacemos es lo correcto.

Cuando alguien te critíca tu EGO sale por delante y busca todo tipo de excusas para afirmar que el que se equivoca es el otro y no tú.