Trucos para vencer la timidez en público (3)

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Bueno, hoy llegamos a la tercera y última entrega de estos trucos para vencer la timidez en público. Si te has perdido las dos primeras entradas las puedes leer aquí y aquí. En ellas hablábamos de lo importante que es lenguaje corporal para vencer la timidez y cambiar la percepción que tienen los demás sobre ti pero fundamentalmente la que tienes tú de ti mismo. También es básico que entiendas los miedos que genera esa timidez. Es la timidez la que genera miedos y también son los miedos los que generan timidez. Esto es como un pescado que se muerde la cola, necesitas eliminar los miedos para vencer la timidez.

Enfrentarte a los propios miedos es algo que todos tememos, aunque nos resulten incómodos, nos sitúan en una posición cómoda, ya que es conocida. Y a muchos nos da miedo enfrentarnos a lo desconocido aunque vaya a ser mejor. Por ello, tener control de los miedos y temores es básico, no sólo para perder la timidez sino para ser los propietarios de nuestras decisiones.

Además de todo esto que te cuento en esta tanda de tres artículos, puedes hacer ejercicios concretos, poco a poco y en la comodidad e intimidad de tu casa para ir cambiando tu personalidad. Los ejercicios los encontrarás en un cómodo paso a paso en nuestro curso  Cómo vencer la timidez y ser sociable, con el que podrás progresar a tu ritmo, sin presiones, con toda la calma del mundo o lo más rápidamente que puedas. El programa está preparado para avanzar al ritmo de cada uno y se recomienda ir haciendo los ejercicios hasta interiorizarlos antes de pasar al siguiente nivel.

En el camino para vencer la timidez ante otras personas tendrás que usar la visualización. Es muy posible que no seas capaz de controlar tu lenguaje corporal en público si antes no has sido capaz de visualizarlo. Como hemos explicado en otros artículos sobre el miedo, éste crece gracias a la visualización. Es fácil que nos imaginemos lo que pasaría sí… en negativo, claro. Antes de que pase ya estamos preparados mentalmente para que eso ocurra y nuestro cuerpo rechaza la situación que «cree saber» que va a ocurrir.

Para evitar todo esto lo que tienes que hacer es justo lo contrario, visualizar en forma positiva cómo serían tus relaciones con otras personas y cómo sería tu actitud ante la gente si no fueras tímido. No trates de visualizarte de un modo muy alejado a tu propia personalidad, ya que sabes que eso es una fantasía y la visualización no tiene sentido.

Cómo visualizar para enfocarnos en un objetivo

Lo primero que tienes que tener en cuenta es visualizar de forma positiva. Para ello puedes buscar la sensación de felicidad evocando momentos felices, en los que te has sentido satisfecho, orgulloso, feliz en general.

Fija objetivos, pequeños y a corto plazo y visualízate haciendo estas cosas. Por ejemplo en tu caso podría ser llegar a una reunión en la que hay varias personas que no conoces y llegas relajado, sonriente, te acercas y saludas. Eso que para ti ahora es imposible, es el primer paso que tienes que conseguir para perder la timidez en público. Así que es bueno que te imagines distintas situaciones y diferentes modos de conseguirlo. Piensa en cómo lo conseguirás y visualízate consiguiéndolo.

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Dedica cada día un rato a estos ejercicios. Son básicos para interiorizar lo que quieres que pronto sea algo natural en ti. Para visualizar al principio tal vez necesites mayor concentración. No está de más que practiques la relajación, ya que es el modo de asegurarte que nada distrae tu objetivo. Cuando lo tengas más por la mano podrás visualizar en cualquier sitio, aprovechando tus ratos muertos cuando vas en autobús o cuando te duchas o lavas los platos.

Para relajarte busca un lugar tranquilo donde no haga ni frío ni calor. Estírate y concéntrate en los dolores que tiene tu cuerpo. Mediante la respiración los vas alejando. Al sacar el aire siente que lo haces desde ese punto que duele. Parece complicado pero cuando lo intentes verás que no lo es tanto.

Cuando sientas que estás relajado buscas la sensación positiva y tratas de imaginarte realizando esto que ahora te resulta tan complicado. Ves paso a paso y no quieras asumir más de un objetivo cada vez. Tú decides cuál va a ser el primer paso que tienes que cumplir, así que cuando consigas visualizarlo quédate contento y satisfecho contigo mismo, imagina que ya lo has conseguido y quédate con las sensaciones de satisfacción que te aporta haberlo conseguido.

Cuando el objetivo sea cumplido en realidad puedes pasar a otro objetivo. Que el primero se haya hecho realidad te dará fuerza y energía para seguir trabajando en la consecución de los siguientes.

Toma como costumbre visualizar tus objetivos. Cuando tengas algo importante que hacer céntrate en ese objetivo y visualiza cómo eres capaz de hacerlo perfectamente. Es muy importante que tras la visualización tu estado sea positivo y confiado. Siente que lo que has visualizado es la realidad. Ya sabes lo que dicen: si puedes imaginarlo, puedes hacerlo.

Esta frase es bien cierta, cualquier cosa que puedas imaginar haciendo, después serás capaz de hacerla. Visualizar es un ejercicio muy bueno para, por ejemplo, deportistas o bailarines. Ellos imaginan cómo sería hacer ese movimiento que tanto les cuesta y lo visualizan una y otra vez hasta que el cuerpo recuerda cada parte del movimiento. Luego hacerlo de verdad es mucho más fácil y sienten como si lo hubieran hecho antes.

Es posible que hayas sentido esa sensación alguna vez, quédate con las sensaciones positivas y aplícalo a tu problema. Visualízate cambiando tu lenguaje corporal, haciendo cosas que no te crees capaz de hacer y verás cómo aprendes a hacerlas sin pasar miedo, sin enfrentarte a nadie y sin quedarte en blanco.

Perder la vergüenza es posible, dejar de ser tímido es fácil, aunque te llevará trabajo, si sabes cómo. No te pierdas nuestro curso Cómo vencer la timidez y ser sociable con el que aprenderás paso a paso con ejercicios que todos podemos hacer a dejar la timidez de lado y relacionarte con los demás de una forma mucho más relajada, optimista y constructiva. No seas tu peor enemigo y confía en tus posibilidades, nosotros te damos las herramientas necesarias para dar el cambio, pero eres tú quien tiene que decidir hacerlo.

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