Seguro que has visto muchas veces al típico artista, actor, escritor, pintor… que es más freelance que otra cosa, quizás escribe, ha escrito 2 novelas pero no las ha enseñado a nadie, pinta cuadros pero no lo dice.. Son personas que no creen en si mismas ni en sus posibilidades, les da auténtico pánico que otra persona vea lo que han hecho, si te dejan el libro que han escrito se imaginan que vas a empezar a poner pegas y criticarlo, que muy probablemente es lo que hagan algunos, especialmente los que no soportan el éxito ajeno. Es importante que cuando tengas un amigo con un hobbie le incites a que lo comparta contigo y le apoyes incondicionalmente en ese momento. Da igual que tenga fallos, él sabe que no es perfecto y ya va a mejorar solo, es en esos momentos iniciales cuando es importantísimo que le apoyes y creas en él de una forma incondicional.
Si las personas no fuéramos hijos de puta con el éxito ajeno por naturaleza hubieran habido muchos más filósofos, psicólogos y científicos que hubieran contribuido con la humanidad de una forma tan abismal como lo hizo Einstein, Thomas Edison o Galileo (por ejemplo) pero como en este artículo no puedo hacer cambiar a la gente que te rodea sino a ti, nos vamos a centrar en tu actitud contigo mismo.
Tal vez muchos de ustedes hayan visto varios videos de parkour en youtube y tengan alguna idea de que se trata. Sin embargo quiero darles hoy una visión más amplia de lo que engloba esta disciplina y de cómo puede ayudarles a mejorar sus vidas con la filosofía que lo identifica y que es lo que quiero que ustedes incluyan en sus vidas.
¿Qué es el parkour y en que te ayudará?
Esencialmente y sin largas, el parkour es un método de desarrollo personal que se basa en tu desarrollo físico y mental. Para el traceur, practicante de parkour, el mundo es un parque para divertirnos y mejorar, además, NINGÚN OBSTÁCULO TE IMPIDE SEGUIR TU CAMINO.
Cada vez que vamos a un lugar nos sentamos, miramos a nuestro alrededor y vemos como interactúan muchas personas observando su relación con los demás, cómo se sienten haciéndolo, notamos el cómo se comportan y observamos sus gestos y si tenemos suerte algunas palabras que sueltan al aire libre entran a nuestros oídos de manera intrusa y sacamos conclusiones de esas personas analizadas, algunas veces de manera inconsciente y otras de manera consciente. La cuestión es que tendemos a clasificar de manera automática a la gente que analizamos, esto por cierto, también lo hacen las mujeres sólo que ellas clasifican a los hombres que acaban de conocer de dos maneras por regla general: amigo o amante, se hace de una forma inconsciente y casi instantánea; esto lo hacen porque perciben nuestro lenguaje corporal, el cómo interactuamos con los demás, nuestro comportamiento social, es decir, qué tanto sabemos relacionarnos y comunicarnos con los demás a modo que comprendan nuestras ideas y estén a gusto con lo que escuchan de nosotros y también como las tratamos a ellas.
Por esto es importante que desarrollemos una gran confianza para