Quiero compartir con vosotros este email que me acaban de mandar:
Buenas!!
Llevo un tiempo escuchando tus hipnosis y son fabulosas, cada vez noto más cambio en mí.
Ahora disfruto muchísimo cuando tengo conversaciones con desconocidos y cada vez veo más natural acercarme a la gente para hablar.
Tus hipnosis, tus artículos, tus videos, todo tu trabajo me está ayudando mucho para perseguir mis metas. Mucho cambio ha habido en mí desde que te “conocí” por eso me siento totalmente agradecido y algún día te lo agradeceré de alguna forma, tal vez escribiendo en tu blog si es que me lo permites.
Un saludo
Este mail lo he recibido hoy y me siento profundamente halagado.
Este es el único motivo por el cual cree la revista y empecé a escribir, quería compartir mis conocimientos con las demás personas y orientarles para que siguieran el camino correcto.

Foto extraida de James Jackson
Muy a menudo nos encontramos con trabajos en los cuales odiamos a nuestro jefe, hay disputas con los compañeros o se llega a tales extremos de que si llegamos 1 minuto tarde a nuestro trabajo se nos descuenta de la paga.
Tampoco dejan salir a fumar y llevan a cabo una serie de órdenes muy estrictas. Si eres un asalariado estarás muy de acuerdo con las normas que aquí se aconsejan y si eres un jefe empieza por aplicarlas todas o algunas y ver los cambios en tu empresa, tanto en la producción como en la buena convivencia.
Este artículo va especialmente dedicado a aquellos jefes despiadados pero que sin embargo quieren mejorar.
Tener a un empleado a punta de pistola trabajando contra la mesa hace lo siguiente
- Le agobia
- Hace bajar su rendimiento de trabajo