¿Qué es el liderazgo situacional?

(c) NAPARAZZI

Ser líder parece algo muy complicado. El estilo de liderazgo que te vamos a contar hoy es el más complejo de todos ya que consiste precisamente en conocerlos todos, saber aplicarlos y hacerlo en el momento oportuno. De nada sirve cambiar el modo de liderazgo en una situación en la que le va mejor otro estilo. Se trata de saber liderar en cada momento de la mejor manera posible. No obstante, aunque esto es bastante complicado puedes aprender perfectamente a ser un líder. No es que vaya a resultarte lo más fácil del mundo pero sin duda es algo que con entrenamiento y buenos conocimientos puedes conseguir.

Sí, se puede aprender a ser un buen líder. Puedes aprender a liderar grupos determinados o situaciones determinadas y poco a poco ampliar tus funciones o conocimientos. Por ejemplo, puedes aprender a ser un líder para conseguir que tu equipo deportivo te acepte como capitán o que tus compañeros de trabajo te acepten como nuevo responsable de departamento. Pero sin duda aprender a ser líder implica poder hacerlo en cada una de las situaciones que te puedas encontrar a lo largo de tu vida. Cada día puede requerir diversos momentos de liderazgo con grupos de gente distintos: tu familia, tus amigos, compañeros de trabajo, compañeros de equipo, un problema con el resto de pasajeros en el aeropuerto… Saber liderar te dará la oportunidad de ser tú el que dirija al grupo en cada una de las situaciones en las que te puedes encontrar.

Así que presta atención al liderazgo situacional para hacerte una idea de cómo puede ser de interesante no centrarte en un solo estilo de liderazgo. Será mucho más positivo y beneficioso si aprendes a liderar de formas distintas y puedes aplicar a cada situación la que mejor funcione. Esto lo aprenderás con un buen entrenamiento y con sentido común. Además de contar con la experiencia que siempre ayuda a enfocar mejor las distintas situaciones, si ya lo viviste antes puedes recordar cómo lo gestionaste. Si no fue del mejor modo posible ya sabes seguro lo que no tienes que hacer ahora. Al final, a base de prueba y error aprenderás qué es lo mejor para cada ocasión. Para aprender a liderar te recomiendo nuestro vídeo curso Cómo liderar, liderazgo carismático en el que no sólo aprenderás técnicas de liderazgo sino que conseguirás convertirte en una persona mucho más carismática, algo que sin duda siempre viene bien.

En qué consiste el liderazgo situacional

Un buen líder sabe cómo tiene que motivar a sus grupos. Imagínate que el liderazgo que te propones consiste en dirigir un grupo de trabajo. Puedes encontrarte con personas de todo tipo y con experiencias diferentes. Con unos tendrás que ser mucho más estricto mientras que con otros podrás permitir ser más liberal. Además la experiencia personal y laboral de cada uno de ellos en cada momento también determinará el modo de liderar necesario. A algunos les tendrás que mostrar con ejemplos mientras que con otros puedes ser mucho más dialogante y dejar que te propongan variaciones a lo que tú necesitas.

Además un mismo grupo evoluciona con el tiempo y cada persona va aprendiendo y adquiriendo experiencia, de modo que tu forma de liderarles irá variando a lo largo del tiempo y de lo que llevéis trabajado juntos y de la experiencia adquirida por parte de todos. Un buen líder es aquel que conoce todas las formas de liderazgo y sabe aplicar la mejor en cada momento.

Para conocer distintas formas de liderazgo puedes echar un ojo a artículos más antiguos de este blog donde ya hemos hablado de distintos tipos de líder: liderazgo asertivo, por ejemplo o el liderazgo emocional. Si quieres profundizar en el tema de empresa te recomiendo nuestro artículo liderazgo en la empresa.

Un líder tiene que saber hacer cuatro cosas básicas, sobre todo en los entornos de trabajo en el que depende de cómo funcione el grupo para un tipo de resultados u otros.

(c) Neil. Moralee

Un buen líder debe saber Delegar: para repartir el trabajo y decirle a cada uno lo que tiene que hacer. Es imprescindible que sepa dejar a los demás hacer las cosas. Ya dependerá de él y de su estilo si impone una forma de hacer las cosas o confía en el modo de hacer de cada uno de los trabajadores. Si lo importante es el resultado debería preocuparse por eso y no por el método seguido, mientras se llegue a buen puerto y en el horario previsto, claro está.

Además debe ser capaz de Supervisar: para controlar cómo se están haciendo los distintos trabajos o encargos que ha ido delegando antes. Dependerá del estilo de liderazgo para que delegue más y supervise menos y al revés. Cada uno ejerce estos puntos en una medida diferente y la gracia está en encontrar la medida justa de cada uno de ellos con cada una de las personas a las que te encuentras. También se deberán supervisar los resultados. La supervisión consiste en ofrecer la ayuda cuando alguien la necesita. Supervisar implica actuar a tiempo.

Un líder también tiene que ser capaz de enseñar: ya sea para formar a sus trabajadores o bien para que acepten nuevas formas de trabajo. Cuando llega un trabajador nuevo hay que enseñarle, cuando hay un nuevo proceso hay que enseñar. Y por supuesto también hay que enseñar a los trabajadores que el líder es el primero en hacer las cosas y en hacerlas bien. No te respetarán si tú no eres capaz de hacer su trabajo. Tú eres el líder porque haces su trabajo mejor que ellos y además tienes capacidades que ellos no tienen.

Por último un buen líder tiene que aprender a controlar. Si se ha supervisado bien el control será un mero trámite para comprobar que no nos hemos salido del plan de ruta establecido. Será tarea del líder controlar a los trabajadores, sus rutinas, los procesos y cómo no los resultados.

Un buen líder muchas veces nace, pero no dudes que se hace. Si quieres puedes aprender a ser un buen líder. En nuestro curso Cómo liderar, liderazgo carismático te contamos cómo hacerlo.

Una respuesta a «¿Qué es el liderazgo situacional?»

  1. Muy buena la explicacion por lo simple.No sabia que la buena comunicacion conforma el liderazgo.Donde veo soluciones es cuando en el grupo de trabajo por mas que trates de comunicar ,a la gente no le interesa asumir tareas porque sienten que sin trabajar cvobran igual.

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