Por qué todo me pasa a mi

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El sentimiento habitual de muchas personas es hacerse constantemente esta pregunta: por qué todo me pasa a mi. Creen que a ellos les pasan cosas peores que a los demás. Da igual si en realidad les están pasando cosas terribles o no. Ellos sienten que todo lo malo les pasa a ellos y que de alguna manera la mala suerte se está centrando, o cebando, en ellos.

Pero eso no es así. En ningún caso del mundo. Por grave que sea lo que te está ocurriendo, por mucho que te parezca que el universo ha situado sobre ti un embudo para hacerte caer toda la mala suerte encima tuyo eso no es cierto. 

Este tipo de personas no saben ser felices. No miran la vida ni con optimismo ni positividad y se olvidan de fijarse en las cosas buenas que tienen. Les recomendaría nuestro vídeo curso «Cómo ser feliz y disfrutar de la vida» con el que aprenderán a no centrarse únicamente en lo negativo.

El problema que tienen este tipo de personas que se preguntan constantemente por qué todo me pasa a mi es que no son capaces de ver nada positivo. A menudo no son ni capaces de darse cuenta de que ofenden a otras personas pensando así de su vida comparándola con las de los demás.

Pero el caso es que para ellos es así, sienten que todo lo que les pasa es negativo y que se centra sobre ellos como una nube negra que les sigue allá donde van. La vida está llena de momentos malos, suelen ser más escandalosos que los buenos y a menudo más recordados. Pero también llena de momentos buenos que no siempre son apreciados.

Creo que os lo he recomendado ya en más de una ocasión. Un modo genial de salir de un pozo como este es hacer listas. Eso te obliga a estar pendiente de lo que vas a apuntar en la lista y aprendes a prestar atención a cosas que antes no eras ni siquiera capaz de ver.

Podemos, por ejemplo hacer la lista de agradecimientos, todos tenemos cosas por las que estar agradecidos. Como quien siente que todo le pasa a él considera que es algo así como cuestión de suerte, vamos a hacer que esa persona busque en lugar de mala suerte, buena suerte.

Lista de cosas por las que estar agradecido

Olvídate de la mala suerte. A partir de hoy vas a llevar una libreta o a usar tu teléfono móvil para escribir una lista de cosas a las que dar las gracias. Vas a pensar en qué he tenido suerte hoy. Vas a empezar escribiendo o buscando cinco cosas cada día.

Hoy he tenido suerte de poder sentarme en el autobús, por ejemplo. Hoy he tenido suerte de encontrar pan recién hecho, con lo que gusta comerlo caliente. Y cosas por el estilo.

Da igual lo simples que sean. El caso es saber darnos cuenta de que la suerte también nos sonríe y estar preparados para dar las gracias por ello. Cuando damos las gracias es para aceptar estas cosas. No me vale un «gracias pero no me hace falta». Da igual si te hace o no te hace falta. Te has pasado algo bueno y tienes que anotarlo.

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Poco a poco incrementarás la dificultad de la lista, por ejemplo intentando no repetir cada día las mismas cosas o añadiendo un ítem a la lista cada día. De modo que hoy escribes cinco, mañana seis, pasado siete…

Verás como poco a poco, sobretodo a medida que aumente el tamaño de la lista vas con los ojos más abiertos dispuesto a encontrar cosas por las que dar las gracias o agradecer tu buena suerte. Si quieres puedes exigirte más para no bajar la guardia y pedirte una lista de tres cosas ocurridas por la mañana, tres por la tarde y tres por la noche, como tú necesites dividir el día.

Lista de cosas positivas

Tal vez esta es más sencilla para empezar. Haz lista de cosas bonitas, aunque no te pasen a ti, la condición es que tienen que estar a tu alcance o que tú tienes que beneficiarte de ello de algún modo. En esta lista no buscamos las muestras de buena suerte sino que analizamos cómo de bella puede ser la vida. Entran cosas como por ejemplo: hoy hace un sol perfecto, he visto una noticia que me devuelve la fe en el ser humano y cosas por el estilo.

Puedes llevar las dos listas de forma simultánea. Sin problemas. Busca qué cosas positivas pasan cada día junto a los detalles de buena suerte que has tenido. Verás que el mundo no es un lugar tan feo. Que también, no vamos a decir que todo es de color rosa. Pero hay que saber quedarse con lo bueno y con lo malo y compensar los sentimientos de esta forma. Pesimismo junto a optimismo para dejarte en una especie de equilibrio. Tendrás días mejores y días peores, pero el equilibrio te ayudará a ser más feliz.

Lista de aprendizajes

Cuando nos pasan cosas negativas, que nos pasan, por pequeñas que sean, no se trata de ignorarlas. Aunque puede funcionar no darle más vueltas. En tu caso se trata de buscar algo positivo dentro de todo lo negativo. Es decir, aprender algo de lo que te ha pasado. Incluso en la situaciones más graves podemos sacar aprendizajes y reflexiones positivas. Se trata de darle la vuelta a todo y buscar esa parte.

Que has perdido el autobús y todo el día has ido con retraso y corriendo? Pues puedes aprender a no ponerte de mal humor por ello y anotar mentalmente que sale más a cuenta despertarse media hora antes que ir corriendo todo el día. Así pues saca un aprendizaje positivo de ello y trata de aplicarlo. Te sentirás orgulloso de ti cuando puedas escribir en tu lista de cosas por las que estar agradecido haber llegado el primero a la estación del bus, haber podido elegir el mejor sitio y haber empezado el día llegando puntual a todas partes.

La cosa está en dejar de centrarse en lo negativo, dejar de ahondar en el dolor y de buscar nuevos motivos por los que estar triste o enfadado. No todo te pasa a ti. Para dejar de preguntarte «por qué todo me pasa a mi» COMPRA AHORA nuestro vídeo curso «Cómo ser feliz y disfrutar de la vida»  en el que aprenderás esto y mucho más.

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