Padres e hijos: Disputas y diferencias
Es muy común que los padres e hijos tengan disputas, discusiones, problemas y diferentes puntos de vista. No sólo en aspectos generales de la vida cotidiana, si no también en el modo de verse los unos respecto a los otros.
En realidad, la raíz de los problemas entre padres e hijos viene principalmente de dos aspectos: Diferencias generacionales y el distinto rol familiar. Los hijos viven otro “mundo” que el que vivieron sus padres…
Diferencias generacionales
Una de las claras diferencias entre padres e hijos que generan disputas es la diferencia generacional entre ambos. ¿Qué sabe un padre que creció sin móviles ni ordenadores de tecnología?
Hoy en día, los chicos empiezan a usar el ordenador a edades muy tempranas, así como los móviles. Es muy común que un hijo sepa más de ordenadores que su padre. Mientras que los padres de hoy jugaban en la calle a la pelota y hacían trastadas, los hijos de ahora juegan al ordenador, chatean por el msn y se van de botellón.
Nuestra cultura evoluciona constantemente, y 20 o 30 años es mucho tiempo, son culturas muy diferentes y cada vez los avances son más rápidos, tanto en conocimientos como en tecnología. Un padre puede decir “Hazme caso, que soy tu padre y sé lo que digo, yo he pasado ya por lo mismo que tú”. Y sí, tal vez en algunos aspectos haya pasado por cosas parecidas, pero no iguales, y en muchísimas otras no tendrá en absoluto nada que ver.
A medida que un hijo crece y empieza a tener conocimiento y criterio es muy probable que sepa mucho más sobre muchas cosas que sus padres. En otras cosas no, pero de nada sirve que un padre intente hacer ver a su hijo lo equivocado que está en algo. Él se tiene que dar cuenta de sus errores por sí mismo.
Distinto rol familiar
Este es un tema interesante. Para un padre o una madre un hijo es como una prolongación de sí mismo. Un padre tratará a su hijo como si de sí mismo se tratara, si un padre se quiere mucho, querrá muchísimo a su hijo, si un padre tiende a abandonarse a sí mismo, no sería raro que abandonara también a su hijo.
Sin embargo no ocurre lo mismo con el hijo. El hijo no ve a su padre o madre como una prolongación de sí mismo, ni mucho menos. El hijo podrá llegar a tener afecto por sus padres, pero no tiene por qué ser así. Un hijo nunca entenderá del todo lo que sus padres sienten por él hasta que lo viva teniendo a sus propios hijos.
Estas diferencias hacen que se generen más problemas cuando un padre piensa que su hijo no le entiende y viceversa.
Padres posesivos: ¡Dejar volar a un hijo!
Una cosa que hay que cuidar mucho en una familia es que un padre no sea excesivamente posesivo. A medida que un hijo crece hay que dejarle que aprenda a ser autosuficiente. Hay que prepararle para que sea capaz de recorrer su propio camino y dejarle “volar”.
Si un hijo pregunta, por ejemplo: “¿Dónde está Alicante?”, en lugar de decirle “Está debajo de Valencia, hijo”, sería más adecuado coger un mapa y decirle “Ven, vamos a buscarlo”.
No le des pescado a un hambriento, enséñale a pescar. Si le das un pescado, se volverá dependiente de ti, y esto no es lo que queremos que pase con nuestros hijos, ¿verdad?. Un hijo tiene que aprender a ser autosuficiente, y a medida que crece debe dejar de depender de sus padres. Llega un momento en el que un padre tiene que desprenderse de ese hijo que es como una extensión de sí mismo, pero es algo que hay que saber aceptar.
Estos son algunos de los motivos que generan conflictos entre padres e hijos, y entenderlos y conocerlos nos ayudará a resolverlos con mayor facilidad. ¡Espero que sea de ayuda!








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Woaw! Que bonito este post. Me gustó mucho la frase que pusiste “Para un padre o una madre un hijo es como una prolongación de sí mismo. Un padre tratará a su hijo como si de sí mismo se tratara, si un padre se quiere mucho, querrá muchísimo a su hijo, si un padre tiende a abandonarse a sí mismo, no sería raro que abandonara también a su hijo.”
Muy sabias esas palabras. Buena entrada Jack ;) Seguiré esperando otras buenas así como esta. Salu2!
Gracias Joshua (no, no soy Jack). Me veo en la obligación de decir que esa idea que citas la extraje del libro “El camino del encuentro”, de Jorge Bucay. Lo recomiendo.
¡Saludos!
Saludos:
Ojalá se recupere pronto la capacidad de los padres de hacer que los
niños respeten a los mayores, y obedezcan. Es lo más sano para todos.
Lo que no es bueno para mi, tampoco lo es para tí. La naturaleza y el
tiempo lo sabem biem; como muertes prematuras, deshobediencia en
locales, palizas a los padres (haí juega un papel el tiempo, ¡No, mi hijo
no anda por ahi haciendo el indio, toda la tarde en el bar con diez años y
rompiendo cosas, no!. hasta que le da la primera paliza a sus propios
padres, no sin antes molestar al vecindario cien veces, insultando).
Me interesa mucho este tema por que de eso entiendo, y es, ¡tan dificil
de explicar!.
Para transmitir a los hijos los buenos valores solo hay un camino. Si
esperas a que lo aprenda por si mismo se puede morir en un acidente. Si
no le dejas las cosas claras molestarán a los demás. No le llamen al
botellón, botellón. LLamenle falta de cuidado de educar. Ya le he aguado
la fiesta a los modernitos. Lo siento. Ya lo dice Peréz Reverte, algunos
jovenzuelos estan para el matadero. Pero mientras lo sufrimos algunos.
Saludos:
Buem artículo. Hay que estar atento para que padres e hijos se
entiendan y todo sea más fácil.