Los hermanos Caín y Abel

Rodrigo Pacheco | 3 Noviembre 2008 |

hermanosCuenta la historia que hubo una vez dos hermanos llamados Caín y Abel, del mismo  padre y madre que crecieron juntos pero que tenían diferencias de caracteres, creencias y hasta sus preferencias tenían diferentes objetivos.

La historia también cuenta que Abel tenía un corazón tierno, entregado y compasivo para con los demás, que nada le iba mal porque sus acciones eran de bien y así lo veían todos quienes le llegaban a conocer. A manera de contraparte estaba Caín, quien era celoso, interesado y resentido.

Llega un momento en esta historia donde Caín al ver que su hermano Abel tenía muchos privilegios por su buen accionar, quiso hacer lo mismo que su hermano Abel, es decir, fingir un corazón tierno, compasivo y entregado a los demás. Como su actuar era solo una apariencia, quien lo vio se dio cuenta de ello y no quiso recibir sus amabilidades ni ofrendas, pues no venía de un corazón sincero y tarde o temprano Caín reclamaría una recompensa por sus acciones, a diferencia de Abel que no lo habría hecho nunca pues su entrega era desinteresada.

La conclusión a esta historia ya todos la sabrán o recordarán, pues Caín mato a su hermano Abel por celos y envidia, ya que él nunca podría llegar a tener lo que Abel sin un cambio de actitud interna y externa.

Esta historia que todo mundo la recordará ha pasado de generación en generación para hacer una diferencia entre lo bueno y lo malo, entre la envidia y la compasión, entre el interés y la entrega de buena voluntad.

¿Cuánta gente hoy se puede identificar con cada uno de estos personajes?, muchos podremos ser el uno o el otro y hasta en ocasiones podemos llegar a ser ambos a la vez, pues por la sociedad y sus discriminaciones es fácil pasar de ser Caín a veces y luego ser Abel. Al ponernos las manos en el pecho y reconocer nuestro accionar diario, las conclusiones saldrán por si solas. Podemos ser Caín cuando le mentimos a nuestros jefes sobre el actuar de nuestro compañero o si alguien necesita un consejo para salvarse, le damos un empujón para que termine cayendo de una vez por todas. Su contraparte en cambio, se lo puede observar al ver que alguien ayuda a pasar la calle a una viejecita, o si un niño llora por un dulce y se lo damos así como también si alguien nos insulta o agrede, retenemos nuestros impulsos y solamente le damos la mano y hasta un abrazo en un momento determinado diciéndole que nos disculpe aun sin tener nosotros la culpa.

Debemos de entender que vivimos en una sociedad y que tarde o temprano necesitaremos de la ayuda de quien menos lo creamos, y no digo tampoco que por esa ayuda a futuro tenemos que ser amables con los demás, porque sería ser hipócritas e interesados, sino que sería bueno poder encontrar a esa persona con el tiempo viéndoles darnos la mano por su buen corazón y actuar.

Necesitamos que cada día haya más personas como Abel y menos como Caín, sin importar raza, condición social, ni religión. Verán cada uno que la vida les sonríe siempre y que internamente habrá un sentimiento de satisfacción, de paz y tranquilidad al actuar como Abel. Contrariamente podemos ver qué pasaría si nos convirtiéramos en personas como Caín, pues es fácil predeterminar una condición de cólera, envidia, mentiras a cada paso y por tanto un espíritu de incertidumbre y desconfianza para con los demás y para consigo mismo.

Ustedes sabrán concluir que prefieren ser y como sentirse, si vivir 50 años y parecer de 30 o llegar a los 35 años enfermo de ulceras gástricas y con un semblante y carácter de 60 años, pues nuestro ser refleja lo que somos o como nos sentimos internamente.

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Un comentario en “Los hermanos Caín y Abel”

  1. Richi

    curiosamente aqui no hay ningun comentario cuando creo que deberia haber muchos, en fin..

    estoy de acuerdo con el post y si lo aplicamos a la seduccion, el caracte de cain resalta

    cuantas veces muchos tios tratan a las mujeres como verdaderas reynas, jurando amor incondicional y cumpliendo sus caprichos etc. ignorando a otras personas que si lo necesitan, pero con ellos suelen ser crueles, luego cuando la tia que persigen no les corresponde, muchos primero sufren y luego cambian radicalmente su comportamiento con ellas, llegando a ser hasta agresivos.

    conclusion quicieron aparentar ser abel, buenos sentimientos, incondicionales, caridad y no esperar nada a cambio y sin embargo son cain, mero interes y al no verse recompensados cambian su actitud.

    (alguna vez estube asi jeje)pero hay que madurar y ver que si realemtente es bueno ser bueno con la gente (aun que paresca re pito la palabra) y si trae beneficios aunque no de la manera que algunos quieren

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