Las ocho emociones básicas

© Geekr

Todo ser humano cuenta con una serie de emociones que llamamos básicas, que funcionan un poco como los colores. A partir de ellas, mediante su fusión, experimentamos otras emociones y sensaciones pero que derivan todas de las que son conocidas como las ocho emociones básicas de todo ser humano. El ser humano ha evolucionado a lo largo de los años de un modo físico pero también de un modo emocional.

La supervivencia es la primera de las necesidades de todo ser vivo, la mayoría están preparados para sobrevivir en un contexto determinado y cuentan con las herramientas necesarias para dicha supervivencia. Por ejemplo una planta cuenta con raíces que le permiten crecer e ir a buscar agua y con hojas que permiten exponer la planta la sol para hacer la fotosíntesis. Toda planta cuenta con lo necesario para sobrevivir en el contexto para el que está creada, por eso los cáctus hacen pocas raíces y no tienen hojas, para evitar la deshidratación. Hay otro tipo de plantas que viven en medios acuáticos y no necesitan enraizarse para no moverse, al contrario.

Los animales también cuentan con lo necesario para la supervivencia básica, siempre teniendo en cuenta que el entorno para el que han sido creados se mantenga como debería. Es decir: un animal que soporta muchas horas de calor y de sol y que puede vivir sin agua no podría vivir en un entorno con hielo y bajas temperaturas. Por tanto la supervivencia es posible siempre que el entorno se mantenga. Hay animales más sofisticados que tienen una capacidad cerebral más grande y que les permite adaptarse mejor al entorno, el animal con mayor capacidad de adaptación y cerebral es el ser humano y una de las herramientas de las que se le ha dotado son las emociones. Gracias a ellas son capaces de sobrevivir, por lo menos en el entorno en el que el ser humano se desarrolló hace miles de años. Las emociones son básicas para la supervivencia y para que podamos ser felices debemos ser capaces de gestionarlas de forma adecuada. Te lo contamos todo en nuestro libro Cómo convertirse en un maestro de las emociones, en el que aprenderás qué son, para qué sirven y cómo entender las emociones propias y las de los demás. Si somos capaces de cambiar las emociones ajenas tenemos un poder muy grande en nuestras manos y sólo dependerá de nosotros que sea bueno o mal, en función del uso que le damos.

Las emociones sirven para la supervivencia ya que son las que nos hacen actuar de un modo u otro. Por ello estas emociones básicas se dividen en emociones de dos tipos: las emociones primarias y las emociones secundarias.

Las primarias están totalmente ligadas a la supervivencia y son las que todo ser humano siente y necesita para ser capaz de sobrevivir en su entorno. Las emociones secundarias son aquellas de las que depende más nuestra felicidad y nuestra buena adaptación al grupo, se dan cuando el ser humano se relaciona con otras personas y son emociones que dependen de su interactividad con otros.

Emociones primarias

Miedo

El miedo es la emoción que sentimos para alertarnos de un peligro y por tanto ponernos en posición de defender nuestra vida la estabilidad. La empiezan a sentir los niños desde muy pequeños cuando se dan cuenta de que sus padres no están a su lado, por ejemplo. A diferencia de otros animales que cargan a sus crías todo el día, hay animales que las dejan para ir a buscar comida, por ejemplo, esos animales son los que tiene que, por un lado, pasar desapercibidos a los depredadores, y ser capaces de llamar la atención de sus padres, por otro. El ser humano es justo así, cuando necesita algo y no lo tiene a mano se asusta y llora. Es lo primero que hacen los humanos, sienten miedo para defenderse.

Alegría

Es la capacidad de disfrutar de lo que uno tiene. Básica para valorar las cosas buenas y luchar por ellas.

Cólera

Es la emoción que nos permite atacar y defendernos. Es totalmente necesaria para la supervivencia y es llamada cuando algo no va bien, podemos pasar del miedo a la cólera sin problemas y es lo que nos lleva a actuar para defender o recuperar la estabilidad.

Tristeza

El ser humano tiene afecto por otras personas y siente tristeza en muchas ocasiones de la vida, es un modo de aprender a luchar por las cosas, dicen que cuando lloras por algo también aprendes a defenderlo, la tristeza es una emoción que nace del vínculo con otras personas y que es básica para sobrevivir.

©  Geraint Rowland Photography

Emociones secundarias

Amor

Algo que siente el ser humano por otras personas, su familia por ejemplo, es lo que crea vínculos y necesidad de protegerse unos a otros.

Aversión

Es algo necesario que nos protege de las cosas que no nos gustan. Parece una tontería en los entornos seguros en los que nos encontramos, pero cuando el peligro no es claro la aversión puede ser un buen indicativo de algo que no tenemos que hacer, o comer, por ejemplo. Cuando las cosas nos dan asco no nos ponemos en riesgo.

Sorpesa

Es la capacidad de reaccionar ante lo inesperado. No solo de alegrarnos cuando nos dan una sorpresa, sino de saber reaccionar de forma rápida e inmediata. La eficacia depende de cómo reaccionemos ante las sorpresas. Por tanto estar reactivo y pendiente de ello asegura una vez más la supervivencia.

Vergüenza

Algo necesario para vivir en sociedad, implica la culpa y el juicio. Tenemos una opinión sobre cómo son o deberían ser las cosas y cuando sentimos que no cumplimos con ellas nos avergonzamos. Por tanto es una emoción necesaria también para la supervivencia en cuanto corta comportamientos que se salen de la norma o lo que es recomendable.

Hoy en día estas emociones siguen totalmente vigentes aunque no vivamos en las cavernas y tengamos que luchar contra depredadores y cazar nuestra comida. El resto de emociones se forman con una mezcla de estas y conocerlas y saber entender que son necesarias y útiles te ayudará a llevar mejor los cambios emocionales. Ninguna emoción es mala si sabes gestionarla adecuadamente. Si quieres ser un experto en emociones te recomiendo nuestro libro Cómo convertirse en un maestro de las emociones, con él aprenderás a conocerte más a fondo pero también sabrás cómo provocar o calmar determinadas emociones en los demás, cosa que te puede ser muy útil para dirigir un equipo o para ayudar a alguien con problemas, las aplicaciones son infinitas, cuánto más conozcas al ser humano más poderoso serás, aunque como decía antes el poder o el uso que le demos depende de la conciencia de cada uno.

Una respuesta a «Las ocho emociones básicas»

  1. Por eso es muy difícil vender todas las emociones están enfocadas en la seguridad.
    Todos se ponen a las defensiva cuando entra un vendedor. Los vendedores siempre son tratados de manera indiferente y ellos se comportan de manera simpática salvo que la venta este asegurarda

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.