Esforzarse vale la pena

© calafellvalo

No sé si habéis oído hablar alguna vez de “ni-ni” en España es un término frecuente para designar a aquellos jóvenes que ni estudian ni trabajan. Suponen una carga económica para sus padres y pasan el día sin hacer nada, viéndose con los amigos sin un objetivo distinto al de pasar el tiempo lo mejor posible. No todo son chicos jóvenes, muchos rozan ya los treinta y ponen como excusa la crisis económica que vive el país para justificar que no trabajen. ¿Para qué van a buscar trabajo si nadie va a dárselo?

El caso es que sí, puede que la situación económica sea una excusa, una buena excusa, y pueda justificar que mucha gente esté sin trabajo. Pero eso no justifica que vivan sin hacer nada. De eso tiene la culpa la educación que han recibido. Creo que debe ser algo generacional. Cuando una generación lo ha pasado muy mal debido a guerras, crisis económicas y demás, intenta que a sus hijos no les falte de nada y que no tengan una niñez infeliz. Muchos de esos niños que son educados para ser felices y vivir sin problemas no están educados en la cultura del esfuerzo.

Esforzarse vale la pena. Por muchas razones y para muchas cosas. Como decía es la educación la causante de que a estos jóvenes no se les puedan pedir esfuerzos. Posiblemente sus padres trabajaban duro para darles cosas que ellos querían y en el colegio no les apretaban suficiente. Lejos quedan ya los recuerdos de nuestros padres o abuelos en los que ir al colegio era una cosa dura, les tenían horas recordando cifras, datos y usando la memoria. Aprendían latín y griego, a escribir con una plumilla y para un niño era una tarea dura y esforzada. Pero el esfuerzo es el único camino del éxito. La vida puede ser exitosa si sabes cómo enfocarla y cómo luchar por tus sueños.

Hemos pasado de estar educados en un sistema muy estricto a educarnos cada vez en un sistema más liberal, promovido por los padres que no han tolerado que los maestros aprieten demasiado a sus hijos, que les castiguen o que les manden demasiados deberes. Cada vez son más las tendencias de educación libre, en la que no se exige nada al niño sino que se le deja hacer lo que más le apetece y se fortalecen esas áreas.

Está bien educar a los niños para que fortalezcan las áreas que más les gustan. Al final la vida es sólo una y tenemos que vivirla de un modo cuanto más feliz mejor, por tanto no me parece malo orientarnos desde pequeños a mejorar aquellas áreas que mejor se nos dan para que podamos de mayores dedicarnos a hacer algo que nos gusta. Pero potenciar áreas no significa descuidar otras y aquí es donde llega la cultura del esfuerzo. No siempre nos vamos a poder permitir hacer lo que nos gusta. Aunque vivamos en un sueño, y nos dediquemos a aquello que más nos apasiona, nuestra vida contendrá pequeñas cosas que requerirán un esfuerzo.

Tener reuniones con gente que no nos gusta, cumplir horarios, limpiar en casa… lo que sea. Todos y cada uno de nosotros tiene que hacer cosas que no le gustan. Así que imagínate que un niño es educado en la escuela para potenciar aquello que le gusta y que en su casa le dejan que haga lo que quiera sin exigirle nada a cambio. Esa persona crecerá con un talento desarrollado para algo, puede. Pero será incapaz de vivir solo. No ha lavado  nunca un plato, no ha hecho una cama, no sabe lo duro que es tener que poner lavadoras para volver a llenar el armario. Pensar siempre qué haces de comer y tener la nevera medianamente llena.

© Fábio Pinheiro

Esos chicos cuando llegan a adultos siguen teniendo a sus madres que se lo hacen todo. Pero me temo que todavía queda una generación peor por llegar…

El esfuerzo es algo que se tiene que enseñar y transmitir. Que se muestra con el ejemplo. Vemos a nuestros padres esforzándose cada día por llegan a fin de mes, por tener la casa recogida, por tener comida y ropa limpia… Además del ejemplo deben inculcar el esfuerzo y conseguir que desde pequeños los niños entiendan que vale la pena esforzarse.

Cuando tienes un sueño, aunque sea tan fácil de conseguir como tener una casa propia y una pareja que te haga feliz, tienes que trabajar por él. El éxito es ser feliz con lo que tienes. Conseguir llegar a alcanzar tus pequeñas metas cada día y vivir conforme a lo que tienes y lo que te puedes permitir.

Para mejorar tu situación y obtener más de lo que te ha tocado, para subir un escalón también debes esforzarte. Probablemente más que si lo que quieres es seguir como hasta ahora. También se necesita esfuerzo para mantenerse.

El problema es que si no te has esforzado nunca no sabes ni por dónde empezar a hacerlo. Lo dijo Victor Hugo hace muchisimos años, a nadie le faltan fuerzas, lo que falta es voluntad. Te diré otra frase de estas populares. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

Trabaja cada día esforzándote al máximo, tú eres el primero que se tiene que sentir orgulloso de si mismo. La vida es tuya y trabajas para ti, te esfuerzas para ti así que lo que tienes que buscar es tu propio reconocimiento. Si eres de los que cree que eres feliz así tal cual sin hacer nada, estás equivocado. Puede que ahora sí, que sea lo más cómodo pero la vida da muchas vueltas y algún día se te acabará el chollo.

Así que si tienes sueños, si quieres que tu vida sea diferente y poder disfrutarla y vivirla con orgullo aprende a esforzarte y lee muchos más consejos sobre cómo lograr el éxito en nuestro libro lucha por tus sueños, escrito por Domenec una persona que sabes que triunfa en su vida y que ha conseguido lo que quería. Saber disfrutar de tu éxito es algo importante, así que aprende a esforzarte y reconoce que tus esfuerzos valen la pena. Serás mucho más feliz.

Una respuesta a “Esforzarse vale la pena”

  1. Gracias domenec
    Es muy acertado mucho de nosotros hemos crecido en un hogar donde nada nos faltó hemos crecido viviendo en una vida de comodidades …a depender Muchas veces de nuestros padres ..
    Ya de adulto nos cuesta esforzarnos y luchar por lo que uno quiere

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