Dejar de ser pesimista

Photocredit: Giacomo Carena

No puedes evitarlo. Sientes que todo lo malo te pasa a ti. Ya ni te molestas en planificar, da igual, seguro que sale mal. Para que las cosas empiecen a salirte bien tienes que dejar de ser pesimista. Aunque no lo creas el modo en el que piensas influye en el modo que tienes de hacer las cosas.

Sin duda una de las mejores herramientas que puedes obtener, y que está dentro de ti mismo, es una autoestima fuerte. Sentirte seguro de ti mismo ayudará a que afrontes todas las situaciones desde un punto de vista mucho más sano, fuerte y optimista. Para ello te recomendamos nuestro audiocurso “Cómo aumentar la autoestima“.

Una persona pesimista no siempre es consciente de serlo. A menudo oímos a alguien hablando de si mismo en términos despectivos, sin darse cuenta de ello: “soy un desastre”, “todo me sale mal”, “no sé ni por qué lo intento”, ¿conoces a alguien que siempre hable así?

Cuando uno piensa en negativo parece que atraiga lo negativo. Puede ser, claro que sí, controlamos determinados tipos de energía pero seguro que hay muchos otros que se nos escapan. Puede que realmente pensar en negativo genere más negatividad en nuestro entorno, pero lo que está claro es que si no sabemos pensar en positivo no veremos las cosas positivas.

Da igual qué energía movamos al pensar en negativo si atraemos o no más mala suerte, pero lo cierto es que cuando está acostumbrado o convencido de que solo te pasan cosas malas ya no sabes prestar atención a las buenas. Imagina que las cosas positivas son vistas en colores, mientras que las negativas son vistas en blanco y negro. Y tú has decidido sintonizar únicamente en blanco y negro. Los colores no los percibes. Seguro que te pasan cosas buenas, simplemente tu cerebro no está preparado para captarlas.

Aunque te pasen cosas que a otros les emocionarían tú no eres capaz de verlo así. No te sientes agradecido ni afortunado. Mucha gente para sentirse viva necesita tener alguna desgracia. Poder decir: “cómo es la vida” “hay que ver que cosas (me) pasan”.

Para empezar, como decíamos, es importante que aprendas a quererte y respetarte. Mereces lo mejor. Si no puedes creer esto por lo menos convéncete de que no mereces nada malo. Si crees que lo que te pasa es lo que mereces nunca vas a darle la vuelta a las cosas. Cambia esta manera de pensar ya.

Si crees que atraes a la mala suerte qué tal si empiezas a pensar que puedes atraer a la buena suerte? Las probabilidades son las mismas. Empieza a pensar en positivo desde ya. Si todo lo que te pasa es malo no pienses que tu vida es un desastre, piensa que lo mejor está por llegar. Aprende a obtener algo positivo de todo lo que te pase. Aunque sea aprender una lección, sacar un aprendizaje de todo es una muy buena manera de enfocar la vida, bajo mi modo de verlo.

Lamentablemente sí que hay personas que viven una gran desgracia, todos tenemos una idea de lo que supone para nosotros “una gran desgracia” y nos sorprendemos de dónde sacan las fuerzas para tirar para adelante. Si este es tu caso es probable que no puedas hacerlo solo. Dejarnos ayudar siempre es un buen primer paso para superar los momentos difíciles. Sobretodo los extremadamente duros.

Photocredit: juanpg

Pero la mayoría de gente que es pesimista y se queja de la mala suerte que tiene no está viviendo una tragedia de este tipo, sino que le pasa lo que nos pasa a todos, pero parece que solo se engancha o solo le ponen en marcha  las cosas negativas. Para este tipo de personas es como si las cosas malas fueran más ciertas que las cosas buenas.

Eres tú el que selecciona los detalles a los que presta atención. Tú eres el que decides que es más importante para ti no haber encontrado lo que querías en una tienda que haber aparcado a la primera al volver a casa.

Estoy segura de que en tu vida hay cosas positivas pero no sabes cómo responder ante ellas. Es más fácil lloriquear y decir que todo nos sale mal. Es cierto que algunas cosas no saldrán bien, pero como decía antes se trata de sacar algo positivo a todo esto. Quizás no tenías que hacerlo ya que te espera algo mejor. Si hubieras hecho esto no llegaría lo próximo. Además siempre, siempre puedes aprender algo de todo lo que te pasa, no me cansaré de decirlo. Hay que sacar la parte positiva de todo, incluso de lo malo y lo más negativo.

Si has perdido a alguien importante piensa lo afortunado que has sido teniéndole a tu lado todo este tiempo, si te ha dejado por algo que has hecho o por cómo eres, no te hundas. Ahora esto te ha llevado a fracasar, pero si no quieres que vuelva a ocurrir tienes la excusa para enmendarlo y preparar el terreno para el futuro. Recuerda que lo mejor puede estar por venir.

Conozco mucha gente a quien le ha funcionado hacer listas. A los que están siempre enfadados les funciona, a los pesimistas también, a los que tienen baja autoestima y no confían en si mismos también puede funcionar.

En tu caso, pesimista sin remedio, se tratará de anotar cada día un mínimo de cinco cosas positivas que te hayan pasado. Sí, cinco, y estoy totalmente convencida de que serás capaz de anotarlas. Fíjate en todo, absolutamente en todo. Si aparcas a la primera en una calle donde suele costar mucho aparcar, has estado de suerte. Anótalo.

Recoge todas las vivencias positivas con las que te encuentres. Trata de no pensar en las negativas. Poco a poco te acostumbrarás al cambio, aunque al principio te cueste, y terminarás por ver cosas positivas en todas partes.

Deja de pensar que mereces las cosas malas que te pasan o que todo lo que haces va a salir mal. Empieza cada mañana cantando aquello de “hoy puede ser un buen día” y sobretodo aprende a quererte y a confiar más en ti mismo, tú puedes hacerlo.

Si necesitas que te echemos una mano te recomiendo comprar nuestro audio curso “cómo aumentar la autoestima” con el que podrás poner la primera piedra del nuevo futuro que vas a construirte. 

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