Cómo es el miedo

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Hoy vamos a ver cómo es el miedo. Quiero hablar de esa emoción que nos gusta tan poco y que acostumbra a ser considerada negativa. Es frecuente que los niños se rían de los otros niños más miedosos que ellos. El miedo a menudo en los niños es un síntoma de inteligencia, así que no es en absoluto una emoción negativa.

El miedo es un sentimiento totalmente natural, todos lo tenemos, la ausencia de miedo nos haría ser demasiado temerarios y poner en riesgo nuestra vida, el problema es que muchos tienen miedos irracionales que se convierten en fobias.

Las personas con fobias varias suelen tener más problemas para relacionarse con la gente de que puede ser considerado como normal, o habitual. Si tienes problemas para relacionarte con los demás, para salir de casa o si tus miedos tienen que ver con lo que piensen de ti otras personas te recomiendo nuestro curso Cómo superar la timidez y ser sociable, con el que aprenderás, paso a paso, a dejar todos tus miedos atrás.

Sobre el miedo podemos decir que es totalmente normal y necesario. Sirve precisamente para alejarnos de los peligros y mantenernos vivos. Así pues, el miedo tiene mucho que ver con el instinto de supervivencia. El problema es cuando tememos cosas que nada tienen que ver con ese instinto y les damos una importancia tan grande que el miedo cada vez es mayor. Tiene sentido tener miedo a estar al filo de una montaña o de un acantilado, hay que vigilar mucho no caerse, pero no tiene sentido tenerlo cuando estás dentro de un edificio, simplemente al mirar por la ventana. No vas a caerte. Ese miedo es irracional, no responde a una necesidad de supervivencia y no te aporta nada positivo, al contrario, te paraliza.

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El miedo es como un monstruo, uno largo y enorme que muerde su propia cola, alimentándose y haciéndose más fuerte y paralizante cada vez. Si no plantas cara al miedo cada vez lo sentirás más fuerte y peor.

Una de las cosas que pueden acabar con el miedo y que menos se tienen en cuenta a la hora de intentar librarse de ellos es el conocimiento. Cuánta gente habrá que le tenga miedo a volar, por ejemplo. Aluden que es miedo a morir pero si hacemos caso de las estadísticas es mucho más seguro ir en avión que en otros medios de transporte que usamos mucho más a menudo y sin problemas ni miedos de ningún tipo.

En realidad estas personas tienen en su mayoría miedo a volar ya que no entienden cómo funcionan los mecanismos de un avión, la parte física en la que el avión se eleva y vuela no la entienden y por ello, como es algo desconocido y que se escapa a su control, sienten un miedo irracional a volar.

Casi todos los miedos funcionan de la misma manera. Puede que la fobia que sentimos responda a un episodio real y concreto en el que nos ha pasado algo que ha hecho nacer el miedo, por ejemplo miedo a hablar ante desconocidos, tras una mala experiencia.

Por tanto para afrontar tus miedos o ayudar a una persona que tiene miedo de algo hay que conseguir infundir valentía y un buen modo de hacerlo es exponerle la realidad sobre sus temores y darle a conocer en profundidad aquello que teme. Si pasa de ser desconocido a conocido es menos probable que de miedo.

Esta es una buena forma de educar a los hijos, en lugar de enfadarnos con ellos porque tengan miedo de las cosas se les puede enseñar a enfrentarse a ellas y darles conocimientos sobre las cosas que ahora temen. No podemos reprender el miedo, como hemos visto es un monstruo que se come a si mismo. Gritando a alguien que tiene miedo lo único que conseguiremos es que su miedo sea mayor.

Cómo es el miedo que puede crecer dentro de nuestra cabeza solo de pensar o imaginar qué haríamos si nos enfrentarnos a aquello que tememos. Y esta es una de las formas de alimentarse que tiene. Nos ponemos en lo peor, las consecuencias de lo que nos da miedo son cada vez peores y como resultado de todo esto el miedo crece.

El miedo, debes saberlo, es algo que te paraliza, que lo sientes físicamente con síntomas como los sudores fríos, la boca seca, taquicardia, dificultad para respirar… el miedo vive dentro de ti y solo tienes que aprender a reconocerlo para empezar a plantarle cara.

Puede que no seas consciente de todos tus temores, pero tienes que analizarte y tener una lista de todos tus miedos para poder solucionarlos. Para empezar a quitarte de encima esos lastres es bueno que sepas los motivos por los que empezaste a tener esos miedos. Muchos de ellos son fruto de la educación que hemos recibido, y podemos cambiarlo consiguiendo que nuestro cerebro de por ciertos nuevos puntos de vista distintos a los que hemos creído hasta ahora.

Ya sabemos cuidar de nosotros mismos, ya conocemos los miedos reales y aquellos que nos han paralizado toda la vida pero que no han supuesto una amenaza. Piensa en todo aquello que no puedes hacer por culpa del miedo.

Si tus miedos tienen que ver con la relación que tienes con otras personas piensa cómo has iniciado la fobia social, si has tenido malas experiencias o si es debido a una mala autoestima. Puede que tengas un poco de todo ya que todo está relacionado.

Tratar de romper los esquemas que tienes establecidos es lo primero que tienes que hacer. Convencerte de que no todo es como tú lo ves es necesario, primero en tu cabeza y cuando cojas habilidad o seguridad suficiente puedes intentarlo en la realidad. Lo clave aquí es darle la vuelta a los pensamientos negativos que tenemos a solas y que nos predisponen a creer que todo irá mal. Si consigues darle la vuelta y verte triunfando en tu cabeza podrás hacerlo más fácilmente cuando lo intentes en realidad.

Para vencer tus miedos con los demás y ayudarte a dejar de ser una persona tímida para convertirte en alguien más sociable y también más valiente no te pierdas nuestro curso Cómo superar la timidez y ser sociable, con el que mejorarás paso a paso en tus problemas hasta que puedas dejarlos atrás y que no sean más que un recuerdo.

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