Domenec BF | 14 Octubre 2009 |
photo credit: bies
Tenemos al amigo que siempre hace las cosas bien, nunca se equivoca o al menos eso pretende él. Tenemos al padre incapaz de pedir perdón, jamás de los jamases, ya que por supuesto un padre es omnipresente, es un Dios que nunca se equivoca, tenemos al jefe que cuando él se equivoca echa la culpa a los empleados… ¿y que tipo de relacion surge con los demás cuando somos incapaces de reconocer nuestros errores? Empieza a crecer una especie de rencor e ira en la otra persona ya que alguien que no reconoce sus errores, sobretodo con nosotros, está dando una imagen de que es mejor que nosotros, que nunca se equivoca y nosotros si, constantemente.
No es algo fuera de lo común que alguien sea incapaz de reconocer sus errores, miles empresas quebradas al año son prueba de ello. Las personas que aconsejan cuando ellas son las menos indicadas también son una gran prueba de ello.
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Domenec BF | 12 Octubre 2009 |
photo credit: .ygor
Me encontraba el otro día jugando al billar, listo para tirar una bola complicada, si la entraba ganaba, sino era probable que perdiera y el tiro no estaba nada fácil. Hubiera podido ir a por lo sencillo y sencillamente haber alejado la bola para que el contrario no pusiera la negra, pero yo no quería conformarme con eso, porque la victoria o la derrota no es importante sino el aprender, el acumular experiencia, el por lo menos: “intentarlo”.
Segundos antes de tirar uno de los jugadores (de broma dijo): “que no la meta”, “que no la meta”, lo ves, esto es la ley de la atracción, yo deseo algo y lo atraigo, en ese mismo segundo tiré, y la bola negra hizo un rebote por todo el tablero hasta que, casi milagrosamente, entró por el agujero que le tocaba. Acababa de ganar la partida con la ley de la intención, muy superior a la ley de la atracción (a mi humilde modo de ver).
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Domenec BF | 5 Octubre 2009 |

Fotógrafo: Man met bril
Siempre me gusta parodiar como la gente espera los cambios de su vida, literalmente creen que alguien va a llamar a su puerta y les va a ofrecer el trabajo de su vida, así porque si, y sino es de este modo no van a intentar por ellos mismos conseguir un cambio significativo en sus vidas.
Suena increíble pero todavía hay muchas personas que se aferran a una vida de fracaso con la excusa de: “no se puede cambiar”, “las cosas no hay que provocarlas”. Así les va la vida a las personas que piensan así, se pasan 10 o 20 años sin ninguna novedad en sus vidas más que un viaje cada “x” tiempo dónde solo se limitan a seguir los estandares sociales y ni se preguntan: “¿Qué quiero yo de este viaje?”.
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Domenec BF | 29 Septiembre 2009 |
Fotógrafo: TimOve
¿Cuando alguien te habla escuchas realmente lo que dice? ¿O constantemente estás tratando de relacionarlo contigo? Si mientras te explican algo dices cosas como: “Ah, pues yo….” , “A mí también…” o si te sientes atacado por que a la otra persona le vaya bien o sientes rabia e ira de que le vaya mejor entonces es que tú estás usando el filtro del yo.
Yo aprendí bien rápido de pequeño que la gente usaba el filtro del yo. cuando explicaba a algún compañero de clase que solo había estudiado unas horas para aprobar este se enfadaba, cuando las cosas me iban bien se enfadaban, parecía que no gustaba nada que me fueran las cosas bien o al menos que yo lo dijera. Eso se fue acrecentando
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Domenec BF | 22 Septiembre 2009 |
Fotógrafo: Domenec BF
Cuando tenía 14-15 años esperaba ansioso el fin de semana para poder salir de fiesta, era mi única obsesión. Contaba los días, minutos y segundos hasta que llegaba el sábado noche, entonces me transformaba, salía de fiesta, bebía, reía bailaba y me sentía bien. Entre semana mi vida no tenía mucho sentido, simplemente pasaba la semana y me limitaba a odiarla y esperar a que pasara para que llegase el fin de semana y pudiera desahogarme de fiesta, realmente era el único motivo que tenía por seguir viviendo, se que suena radical pero es así, yo realmente pensaba eso y sabía que sin un sábado noche mi vida no tenía ningún sentido.
Mi vida en esos momentos estaba completamente descarrilada y no fue hasta los 19 años que empecé a encarrilarla y buscarle un sentido y cada día que pasa encuentro más sin sentido a las cosas que he ido haciendo en mi pasado y voy corrigiendo mi actitud y comportamiento. Sin embargo, a día de hoy todavía hay personas con hasta 40 y 50 años que siguen basando la felicidad de su vida en salir de fiesta. Para ellos el fin de semana es lo más sagrado del mundo y llegan a gastarse su sueldo entero en salir de fiesta. Si esto te ocurre a los 14,15,19, 20 años… aún tírale ya que estás en edad de madurar, pero con 30 años la cosa ya cambia y es bastante grave ya que alguien se ha quedado anclado en el pasado, en la inmadurez, en no haber encontrado ningún tipo de sentido a su vida.
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